18/02/2026 08:15 • Actualidad
Gisèle Pelicot, de 73 años, rompió su silencio en una entrevista exclusiva con BBC Newsnight antes de publicar sus memorias "Un himno a la vida". Su historia de resiliencia tras descubrir que su esposo la drogó y permitió que más de 50 hombres la violaran durante años ha conmovido a Francia y al mundo entero.
Una historia de coraje y resiliencia
Gisèle Pelicot, la mujer francesa de 73 años que se convirtió en el rostro de la lucha contra la violencia de género en Francia, concedió una extensa entrevista al programa
BBC Newsnight antes de la publicación de sus memorias tituladas
"Un himno a la vida". Su testimonio revela la profundidad de su dolor y la extraordinaria fuerza que encontró para transformar su tragedia en un mensaje de esperanza para millones de víctimas en todo el mundo.
El "descenso al infierno"
Todo comenzó en una comisaría cerca de Mazan, en el sur de Francia, cuando acompañó a su esposo
Dominique Pelicot, quien había sido citado por filmar secretamente debajo de las faldas de mujeres en un supermercado. Lo que siguió cambiaría su vida para siempre.
Un policía la llevó aparte y comenzó a hacerle preguntas cada vez más incisivas sobre su esposo. "Me dijo: 'Estoy a punto de mostrarle algo que no le gustará'", recuerda Pelicot. Lo que vio fueron fotos de una mujer inerte en una cama, rodeada de hombres desconocidos. Esa mujer era ella.
"No me reconocía", dice. "Esta mujer yacía en la cama como si estuviera muerta. Hay hombres junto a ella. No entendía quiénes eran. No los conocía. Nunca los había visto".
La policía le reveló que había sido violada repetidamente por docenas de hombres mientras su esposo grababa, etiquetaba y catalogaba cuidadosamente los videos en un disco duro.
50 años de matrimonio destruidos
Gisèle y Dominique Pelicot se casaron en
1973. Ella tenía solo 19 años cuando conoció a este hombre guapo también marcado por una infancia difícil. "Estábamos muy enamorados y nos lanzamos a la vida. Y comenzamos una familia, porque ese era el objetivo principal para mí", recuerda con voz serena.
Para
2011, Gisèle comenzó a perder la memoria. Lo atribuyó a problemas neurológicos, pero también sufría de problemas ginecológicos persistentes. Más tarde se demostró que estos síntomas eran causados por los sedantes que le administraban y por los abusos que sufría múltiples veces por semana.
"Era inconcebible que este hombre con el que compartía mi vida pudiera haber cometido estas atrocidades", dice Pelicot. "Me levantaba y desayunaba, y él me miraba a los ojos. Y no sé cómo pudo traicionarme durante tantos años".
Su esposo no solo la drogaba, sino que también le administraba potentes relajantes musculares para que al día siguiente no sintiera ningún dolor.
La decisión que cambió todo
Como víctima de violación en Francia, Pelicot tenía derecho a un juicio a puerta cerrada con total anonimato. Inicialmente se opuso a las sugerencias de su hija de tener una audiencia abierta. Sin embargo, cuatro meses antes de que comenzara el caso, algo cambió dentro de ella.
Se dio cuenta de que una audiencia cerrada significaría que los 51 acusados también se beneficiarían del anonimato, dejándola en desventaja numérica:
51 hombres y 40 abogados contra ella, su pequeño equipo legal y sus hijos.
"Nunca me he arrepentido de mi decisión, ni una sola vez", asegura. "También fue un mensaje para todas las víctimas que no se atreven a hacer lo mismo... Podría darles un poco de la fuerza que encontré en mí".
El juicio que conmocionó al mundo
En
diciembre de 2024, tras un juicio de cuatro meses en Avignon, todos los acusados fueron declarados culpables. Su exesposo recibió la condena máxima de
20 años de prisión, mientras que los otros 50 hombres fueron encarcelados por períodos de entre
5 y 15 años.
Durante el juicio, Pelicot mantuvo la cabeza en alto mientras una multitud de mujeres se reunía afuera del tribunal para mostrar su apoyo. Incluso la reina Camila del Reino Unido le envió una carta personal expresando su admiración.
La reconstrucción de una vida
A pesar del horror vivido, Gisèle Pelicot ha encontrado el amor nuevamente. En
2023, conoció a
Jean-Loup, un viudo en la Île de Ré. "Nos enamoramos como adolescentes, cuando ninguno de nosotros lo esperaba", dice con calidez. "La vida puso en mi camino a un hombre que tiene los mismos valores, los mismos principios que yo".
Sus memorias,
"Un himno a la vida", representan su decisión de no dejarse definir como víctima. "Para vivir, he necesitado pensar que los 50 años que pasé con el señor Pelicot no fueron solo una mentira. Porque de lo contrario, es como si hubiera estado muerta".
Un mensaje de esperanza
Gisèle Pelicot concluye su entrevista con un mensaje poderoso:
"Si yo pude hacer esto, todas las víctimas también pueden. Estoy convencida de ello". Su historia es un testimonio de la capacidad humana de transformar el dolor en fuerza y la traición en un legado de esperanza para millones de personas en todo el mundo.
Fuente: BBC News