19/02/2026 10:08 • Economia
La Federación Sindical Marítima y Fluvial inició un paro de 48 horas en todos los puertos del país en rechazo a la reforma laboral que excluye a la Marina Mercante de la Ley de Contrato de Trabajo. La medida afecta exportaciones, pesca y turismo, y los gremios advierten que podrían extender la protesta de forma indefinida.
Una medida de fuerza sin precedentes
Los gremios que integran la
Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) iniciaron un paro total de actividades por
48 horas que se extenderá durante el
miércoles 18 y jueves 19 de febrero de 2026, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
La medida de fuerza impacta de lleno en múltiples sectores estratégicos:
pesca, exportaciones, operatoria portuaria y la llegada y salida de cruceros, entre otras actividades vinculadas al transporte marítimo y fluvial.
¿Qué motiva el paro?
A través de un comunicado oficial, la organización explicó que la huelga busca
"defender nuestros derechos laborales, la estabilidad de los puestos de trabajo y la dignidad de la familia marítima" frente a la modificación del artículo 1 del proyecto oficial, que
excluye a la Marina Mercante de la Ley de Contrato de Trabajo.
Para el sector, esa disposición representa
"un retroceso significativo en materia de derechos laborales" y abre la puerta a la precarización e inestabilidad en la actividad.
Alcance del paro
El esquema de la protesta contempla la paralización de:
- Remolcadores
- Buques tanque
- Portacontenedores
- Areneros
- Pesqueros
- Lanchas de practicaje
- Embarcaciones de turismo
En la mayoría de los casos, los barcos deberán permanecer
fondeados o en puerto hasta la medianoche del jueves. Solo se mantendrán
guardias mínimas de seguridad para atender eventuales requerimientos de la autoridad marítima y garantizar la integridad de tripulaciones, cargas y del medio ambiente.
Voces del sector
El secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales,
Mariano Moreno, advirtió que la reforma deja al personal embarcado sin la cobertura de la Ley de Contrato de Trabajo y afirmó que
"no nos dejan ni el 14 bis", en alusión a los derechos constitucionales de los trabajadores.
Según explicó, al quedar bajo un régimen considerado autónomo y de carácter comercial,
se debilita la protección laboral y se abre la posibilidad de encuadrar ciertos servicios como relaciones comerciales y no como empleo formal.
Por su parte, el titular de SICONARA,
Mariano Vilar, sostuvo que la iniciativa implica
"un recorte de derechos" y anticipó que el paro forma parte de un plan de lucha que podría profundizarse.
Impacto en el sector pesquero
Pablo Trueba, secretario general del Sindicato de la Industria Naval y Afines (SIMAPE), explicó en una entrevista con Revista Puerto que la situación es particularmente compleja para el sector pesquero, ya que
la pesca pasa a regirse por la Ley de Navegación, una normativa pensada para la actividad mercante y no para la pesca.
"Nos sacaron de la Ley de Contrato de Trabajo. La pesca siempre tuvo sus convenios colectivos, lo que se acordaba ahí eran las tareas específicas, el precio por producción, los francos y el resto se regía por esta ley", indicó Trueba.
El dirigente advirtió que los convenios colectivos tendrán una
vigencia de un año y dentro de ese plazo deberán renegociarse, bajo la amenaza de que si no se logran acuerdos, regirá un laudo en el que el Estado definirá las condiciones.
¿Qué viene después?
Los gremios
no descartan avanzar hacia una huelga por tiempo indeterminado si el Congreso no modifica el proyecto. Durante la jornada del miércoles, también participarán de
movilizaciones frente al Parlamento para expresar su rechazo a la reforma.
El sector mantiene la esperanza de que las negociaciones parlamentarias puedan revertir o al menos atenuar los puntos más polémicos de la iniciativa oficial, que según denuncian los trabajadores marítimos, pone en riesgo décadas de conquistas laborales.
Fuentes: