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21/02/2026 14:09 • Economia
El mercado de activos digitales está viviendo una transformación silenciosa pero profunda. Según un informe del Deutsche Bank titulado "Chapter 1: Currency, crypto, and payment infrastructure", la competencia global ya no es "moneda contra moneda", sino "red de liquidación contra red de liquidación". El poder financiero del futuro se definirá por quién controla los rieles de pago, los nodos de compensación y el acceso a liquidez, no por quién emite más billetes.
Las stablecoins han pasado de representar u$s20.000 millones en 2020 a más de u$s300.000 millones en 2025, con el 99% del total vinculado al dólar estadounidense. Esta expansión no amenaza la hegemonía del billete verde: la refuerza. El banco alemán las compara con los eurodólares digitales: "En los años 60, los depósitos offshore en dólares ampliaron el alcance global del dólar sin debilitarlo. Hoy, las stablecoins cumplen un rol similar, pero sobre rieles blockchain".
| Indicador | Valor | Contexto |
|---|---|---|
| Market cap de stablecoins (2025) | u$s300.000 millones | Crecimiento 15x desde 2020 |
| Participación en dólares | 99% | Casi todo el mercado está denominado en USD |
| Tesories en poder de Tether | u$s135.000 millones | Uno de los mayores tenedores globales |
| Capitalización de Bitcoin | u$s2,5 billones | Activo consolidado pero volátil |
El informe del Deutsche Bank reconoce el papel fundacional de Bitcoin como catalizador del ecosistema. Nacido tras la crisis de 2008, con una crítica explícita a la intermediación bancaria, abrió la puerta a una nueva arquitectura financiera: dinero programable, no soberano, sin intermediarios.
Sin embargo, el banco es claro respecto a sus límites actuales: la volatilidad estructural, los ciclos de colapsos y el uso persistente en actividades ilícitas impidieron que se convirtiera en una alternativa real como unidad de cuenta o medio de pago masivo.
"Con una capitalización cercana a los u$s2,5 billones, la divisa digital líder es demasiado grande para ser ignorada, pero no logró desplazar a las monedas soberanas. Su impacto fue más arquitectónico que monetario".
Argentina es uno de los países donde este fenómeno es más evidente. Según datos de Chainalysis, el país se encuentra entre los principales adoptantes de criptomonedas a nivel mundial, con las stablecoins como vehículo preferido para protección contra la inflación y envío de remesas.
María Fernanda Juppet, CEO de Notbank by CryptoMarket, explica que "las stablecoins facilitan pagos, remesas y liquidaciones 24/7, con menos fricción y a escala global. Eso no debilita al dólar, sino que lo vuelve más portable y programable".
Fabiano Días, director de Bitwage, añade: "Toda Latinoamérica, que se abastece de empleos en Internet, debería tener algún tipo de divisa estable normalizada como moneda de curso legal". La región utiliza USDT, USDC y DAI para pagar bienes importados de China y recibir salarios de empresas multinacionales.
El Genius Act, aprobado en Estados Unidos en 2025, estableció reglas claras para emisores de stablecoins: respaldo 1:1 en efectivo o treasuries de corto plazo, cumplimiento de estándares similares a los bancarios y mayor supervisión. Esto consolida a Estados Unidos como el líder indiscutido del dólar digital.
El efecto geopolítico es directo: cada token emitido implica demanda por deuda pública estadounidense. Tether, por ejemplo, posee más de u$s135.000 millones en treasuries, posicionándose como uno de los mayores tenedores globales en términos funcionales.
Para el Deutsche Bank, el escenario más probable para la próxima década es un sistema dual. El dólar seguirá siendo el activo de reserva y liquidación central, pero su expansión se dará a través de emisión digital: stablecoins, depósitos tokenizados y eventualmente herramientas mayoristas.
Mientras Estados Unidos optó por fortalecer el dólar digital vía actores privados, China acelera el yuan digital y Europa impulsa el euro digital para evitar que las stablecoins en dólares erosionen su soberanía monetaria. Esta divergencia refleja distintas estrategias para controlar la infraestructura monetaria del futuro.
"No hay ruptura total ni descentralización plena. Hay reconfiguración. Las stablecoins no son el fin del dólar, sino su evolución digital".
El mercado cripto de 2026 está madurando. La ausencia del inversor minorista impulsivo no es una debilidad, sino una señal de transición hacia un modelo más estable y regulado. El capital institucional, la utilidad real y la infraestructura financiera son ahora las narrativas dominantes, no la euforia especulativa.
Fuentes: Deutsche Bank, Coin Bureau, Coinbase Q4 2025 Report, Chainalysis, BeInCrypto, Phemex.