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22/02/2026 01:16 • Internacionales
Este sábado 21 de febrero de 2026, miles de estudiantes iraníes volvieron a tomar las calles en un acto de desafío sin precedentes contra el régimen teocrático. En la Universidad Tecnológica Sharif, considerada la principal institución de ingeniería del país, los jóvenes corearon consignas como "Muerte a Ali Khamenei", "Muerte al dictador", "Libertad" y "No tengan miedo, estamos todos juntos".
Las protestas no se limitaron a Sharif. Según informó la agencia estatal IRNA, movilizaciones similares ocurrieron en la Universidad Politécnica de Amir Kabir y la Universidad de Teherán, donde los estudiantes gritaron: "Juramos por la sangre de nuestros compañeros, resistiremos hasta el final" y "Viva el shah", en referencia al restablecimiento de la monarquía.
El régimen iraní mantiene un doble juego que expone su naturaleza: mientras masacra a su propio pueblo, busca negociar con Washington en Ginebra. El líder supremo Ali Jamenei admitió el 17 de enero que habían muerto "miles de personas", mientras el régimen acusa a Estados Unidos e Israel de fomentar los "disturbios".
Según Amnistía Internacional, las autoridades iraníes "emprendieron una represión militarizada tras las manifestaciones, con fuerzas de seguridad desplegadas a gran escala, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y amenazas contra las familias de las víctimas". El apagón casi total de internet fue parte de esta estrategia para ocultar las masacres.
Solo entre el 5 y el 14 de enero de 2026, según Human Rights Activists (HRANA), se ejecutó a al menos 52 personas en 42 prisiones de Irán. Los presos políticos denuncian agresiones sexuales, palizas, privación del sueño y extracción de confesiones falsas transmitidas por televisión estatal.
Mientras los estudiantes protestan, Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones en Ginebra mediadas por Omán sobre el programa nuclear. El canciller iraní Abbas Araghchi declaró que presentaría un borrador de acuerdo "en los próximos dos o tres días", afirmando que "EE.UU. no ha solicitado un enriquecimiento cero de uranio".
El presidente Donald Trump advirtió que ocurrirían "cosas malas" si no se alcanza un acuerdo en un plazo de 10 a 15 días. Simultáneamente, Washington ha desplegado una impresionante fuerza militar:
| Despliegue militar estadounidense | Detalles |
|---|---|
| Portaaviones USS Abraham Lincoln | En la región con flotilla de 12 buques de apoyo |
| Portaaviones USS Gerald R. Ford | En camino a través del Mediterráneo |
| Aviones de guerra | Docenas redesplegados en Oriente Medio |
| Defensas aéreas terrestres | Reforzadas en bases de la región |
Irán realizó maniobras militares con fuego real en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente. Los precios del crudo subieron casi un 2% como advertencia de las implicancias globales de un posible conflicto.
Curiosamente, las conversaciones de Ginebra no incluyen los temas que más importan a los iraníes. El futuro político del país, las libertades fundamentales, la rendición de cuentas por los miles de muertos y la situación de los presos políticos están ausentes de la agenda.
Un ejemplo de esta dualidad: Irán acaba de ser elegido para la vicepresidencia de la Comisión de Desarrollo Social de la ONU, con el representante Abás Tayik aprobado sin objeciones, mientras continúa la represión interna.
La premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi fue condenada recientemente a siete años y medio de prisión por cargos de conspiración y propaganda contra el sistema. Es la décima sentencia contra la activista, encarcelada desde 2021.
El cantautor iraní Shervin Hajipour ganó el Grammy a "Mejor canción por el cambio social" por Baraye, que refleja las razones de las protestas iraníes. Shervin recibió el premio desde una habitación en Irán, mientras se secaba las lágrimas. Actualmente está preso y enfrenta cargos que podrían condenarlo a seis años de prisión.
Fuentes: Infobae, Deutsche Welle, La Voz del Interior, Iran International, AFP, HRANA, Amnistía Internacional