09/03/2026 03:23 - Tecnologia
La NASA ha captado desde el espacio un amplio resplandor sobre Groenlandia durante una tormenta geomagnética registrada el 16 de febrero de 2026. Las imágenes, obtenidas por el satélite Suomi NPP, muestran la expansión de la aurora boreal desde el este de Canadá hasta el Atlántico Norte bajo condiciones de actividad solar moderada.
El fenómeno fue documentado por el instrumento VIIRS (Visible Infrared Imaging Radiometer Suite), cuyo canal día-noche detecta luz nocturna en longitudes de onda que abarcan del verde al infrarrojo cercano. Gracias a sus sistemas de filtrado, el sensor distingue entre iluminación urbana, reflejo lunar y emisiones atmosféricas.
Las auroras boreales son fenómenos luminosos que ocurren cuando partículas cargadas del viento solar interactúan con el campo magnético terrestre y colisionan con átomos de oxígeno y nitrógeno en la atmósfera superior. Los colores característicos provienen de diferentes gases: el verde del oxígeno a altitudes de 100-300 km, y tonos rojizos y púrpuras del nitrógeno.
| Nivel | Intensidad | Efectos |
|---|---|---|
| G1 | Menor | Auroras en latitudes altas |
| G2 | Moderada | Auroras más al sur |
| G3 | Fuerte | Problemas en redes eléctricas |
| G4 | Severa | Cortes de energía generalizados |
| G5 | Extrema | Colapso de infraestructuras |
Según la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.), durante la madrugada del 16 de febrero estaba activa una tormenta geomagnética de nivel G1, el grado más bajo dentro de una escala que alcanza el G5. Este tipo de episodios suele intensificar la visibilidad de la aurora en latitudes altas y puede provocar ligeras fluctuaciones en redes eléctricas o impactos menores en satélites.
Horas después, la perturbación evolucionó a nivel G2, considerada de intensidad moderada y vinculada probablemente a un agujero coronal y a un flujo rápido de viento solar. Bajo estas condiciones, el óvalo auroral puede desplazarse más al sur de lo habitual, ampliando el alcance geográfico del brillo detectado por los instrumentos orbitales.
El episodio coincide con la reciente misión Gneiss, que lanzó dos cohetes de sondeo el 10 de febrero de 2026 desde el Poker Flat Research Range, en Alaska. El objetivo científico es reconstruir en tres dimensiones las corrientes eléctricas asociadas a las auroras y comprender mejor la dinámica del clima espacial.
Las imágenes difundidas por el Earth Observatory de la NASA refuerzan la importancia de monitorizar la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre. Cada tormenta geomagnética, incluso de baja intensidad, aporta datos esenciales para anticipar posibles efectos tecnológicos y para profundizar en el conocimiento de la atmósfera superior del planeta.
El estudio de las auroras boreales permite a los científicos comprender mejor cómo las erupciones solares y el viento solar afectan nuestro planeta. Esta información es crucial para proteger satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación de posibles perturbaciones geomagnéticas severas.
Fuente: El Confidencial / NASA Earth Observatory
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones