12/03/2026 09:11 - Economia
La República Argentina marcó el miércoles 11 de marzo de 2026 el cierre de uno de los capítulos más extensos y complejos de su historia financiera. El Gobierno presentó una carta formal ante el Distrito Sur de Nueva York confirmando un entendimiento con los últimos fondos holdouts, aquellos acreedores que se negaron a participar en los canjes de deuda de 2005, 2010 y 2016.
El acuerdo alcanzado representa menos del 3% de los tenedores originales que decidieron judicializar sus reclamos en lugar de aceptar las reestructuraciones previas, pero su resolución es fundamental para normalizar la relación del país con los mercados internacionales de crédito.
El grupo de acreedores incluye a las firmas:
Los dos primeros fondos están representados por Dennis Hranitzky, el abogado que en 2012 lideró la confiscación de la Fragata Libertad en Ghana.
Con este principio de acuerdo, quedan suspendidos:
Los activos nacionales quedan protegidos mientras se avanza hacia el cierre definitivo del acuerdo.
Este acuerdo pone fin a una saga que tuvo su punto de inflexión en 2016, cuando el país pagó USD 9.300 millones para salir del default técnico bajo el gobierno de Mauricio Macri.
La persistencia de estos litigios impulsó a nivel global la implementación de las Cláusulas de Acción Colectiva, diseñadas para evitar que minorías de acreedores bloqueen acuerdos aceptados por la gran mayoría. Este mecanismo se convirtió en estándar internacional para reestructuraciones de deuda soberana.
La magistrada estadounidense Loretta Preska, quien lleva adelante el juicio por la expropiación de YPF, también tiene a su cargo el litigio con los últimos holdouts. Bainbridge Fund mantenía un reclamo judicial desde 2016 con una sentencia firme a favor por USD 95 millones más intereses.
Según el experto Sebastián Maril de Latam Advisos, las firmas "llegaron a un acuerdo entre ellos para dividirse de manera no detallada, el colateral de los Bonos Brady embargados a la República Argentina que estaban depositados en la Reserva Federal".
Con la firma final, Argentina busca normalizar definitivamente su relación con los mercados internacionales de crédito, dejando atrás las sombras de la crisis económica del 2001. Este acuerdo despeja uno de los últimos frentes judiciales abiertos en el exterior y permite al país recuperar plenamente su acceso a la financiación internacional.
Se espera que el Gobierno defina su postura respecto a los escritos de los holdouts a lo largo del miércoles 11 de marzo. Las partes anunciarán al tribunal sobre el "estado del acuerdo y cualquier necesidad de continuar con el proceso".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones