15/03/2026 12:18 - Salud
Después de vacaciones, excesos o períodos de estrés, el cuerpo envía señales claras: fatiga persistente, hinchazón abdominal, antojos incontrolables y esa sensación de "niebla mental" que dificulta la concentración. La respuesta no está en dietas restrictivas, sino en entender la inflamación crónica de bajo grado, un proceso silencioso que altera el funcionamiento de los órganos.
La nutricionista funcional Fiorella Vitelli, creadora de la plataforma Puente, lo explica con una metáfora contundente: "Es como vivir con una alarma encendida en segundo plano: no suena fuerte, pero nunca se apaga". A diferencia de la inflamación aguda (la que provoca dolor, fiebre o hinchazón visible), esta forma crónica mantiene el sistema inmune levemente activado todo el tiempo, sin que haya una infección o lesión evidente.
La especialista Florencia Fasanella, autora del libro "Plantas poderosas", añade: "No te quema de golpe, te desgasta". Esta inflamación está vinculada a diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, obesidad, depresión, ansiedad, fatiga crónica, problemas de piel y deterioro cognitivo.
La nutricionista Laura Celso señala que el intestino "no solo digiere, sino que modula el sistema inmune, el metabolismo y hasta el estado de ánimo". Cuando la barrera intestinal se altera (lo que se conoce como leaky gut o intestino permeable), pasan moléculas inflamatorias al torrente sanguíneo que impactan directamente en el cerebro.
"Sanar el intestino no es una metáfora: es una estrategia concreta para recuperar energía y bienestar emocional", enfatiza Vitelli.
Los prebióticos alimentan las bacterias beneficiosas del intestino. Según Vitelli, los infaltables son:
| Alimento | Beneficio |
|---|---|
| Ajo, cebolla, puerro | Fibra prebiótica |
| Alcaucil, espárragos | Alimentan bacterias beneficiosas |
| Banana verde, batata | Almidón resistente |
| Avena, semillas de lino y chía | Fibra soluble |
Los alimentos fermentados y ricos en polifenoles mejoran la digestión y modulan la inflamación:
"La diversidad alimentaria es el verdadero probiótico", resume Vitelli.
Brócoli, coliflor, repollitos de Bruselas, repollo, rúcula, kale y rabanitos. Contienen glucosinolatos que previenen el daño celular y apoyan la detoxificación hepática.
Modula la inflamación. Si no se consume pescado tres veces por semana, se puede suplementar. Sardina y caballa son las mejores fuentes.
Difícil de alcanzar en dosis antiinflamatoria solo con alimentos. Presente en morrón rojo, tomate, espinaca, kiwi, frutillas, cítricos, papaya y ananá.
La cúrcuma es la estrella del detox: actúa sobre múltiples vías biológicas. Combinar siempre con pimienta negra para mejorar absorción.
Frutos rojos (arándanos, frambuesas, moras), cacao amargo (mínimo 70%), té verde. Actúan como escudos celulares contra el daño externo.
Chía y lino son las reinas del reino vegetal en ácido alfa-linolénico, un tipo de omega-3 con propiedades antiinflamatorias.
Hace que la vesícula se contraiga y libere bilis, ayudando al hígado a trabajar más fluido. Es una bomba de antioxidantes: contiene polifenoles y vitamina E.
Yogur natural o kéfir con frutos rojos y semillas, o huevos con espinaca y palta.
Proteína (pescado o legumbres) con verduras de hoja verde y aceite de oliva extra virgen.
Sopa de verduras o verduras con proteína liviana (huevo, pescado, tofu).
Frutos secos o fruta fresca.
La alimentación se potencia con otros pilares:
"La balanza es un indicador pobre porque no mide la grasa", explica Vitelli. "Guiarse solo por el número puede llevar a perder masa muscular, que es de las cosas más preciadas". En un proceso antiinflamatorio, lo primero que mejora es:
"El peso puede tardar, pero la biología cambia antes", concluye la especialista. "Buscamos métricas de salud, no solo números".
Si alguien se siente hinchado, cansado y desbordado, mañana al despertar puede:
Sin expectativa de perfección: lo que se busca es dirección. Son acciones simples y biológicamente poderosas.
Fuente: Nutricionistas funcionales Fiorella Vitelli (plataforma Puente), Laura Celso, Florencia Fasanella y Celeste Mendizabal; licenciada en Biotecnología.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones