20/03/2026 10:06 - Economia
En medio de un contexto económico que comienza a mostrar señales de estabilización, BBVA Argentina dio un golpe de efecto en el mercado crediticio: redujo su tasa de interés para créditos hipotecarios UVA destinados a trabajadores independientes de un 17% a solo 7,5% TNA, lo que representa una baja de 9,5 puntos porcentuales.
Esta medida beneficia directamente a monotributistas y responsables inscriptos, un sector que tradicionalmente enfrentaba condiciones más estrictas para acceder al financiamiento. Hasta ahora, quienes no tenían cuenta sueldo en la entidad debían pagar tasas significativamente más altas que los empleados en relación de dependencia.
"Estar cerca de nuestros clientes nos permite entender lo que verdaderamente necesitan para concretar sus proyectos. Identificamos que el segmento de trabajadores independientes requería un mayor respaldo para alcanzar su vivienda", señaló Ricardo Castro del Barrio, Head de Productos de Banca Minorista y Prendarios de BBVA en Argentina.
La reducción de la tasa tiene un efecto dramático en la cuota inicial de un crédito hipotecario. Para una propiedad de US$100.000 financiada al 80% a 30 años, la diferencia es contundente:
| Tasa anterior (17%) | Nueva tasa (7,5%) | Ahorro mensual |
|---|---|---|
| $1.147.158 | $565.990 | $581.168 (50,7%) |
Es decir, cada mes de cuota en la nueva tasa equivale a casi dos meses en la tasa anterior, una diferencia que puede definir quién accede o no al crédito.
BBVA no está sola en esta tendencia. Varias entidades financieras aplicaron reducciones en los últimos meses:
Redució su tasa del 15% al 9,5% para clientes con cuenta sueldo. Sin embargo, ajustó otras condiciones: el financiamiento máximo bajó del 80% al 70% y el plazo se acortó de 30 a 20 años.
Aplicó dos reducciones consecutivas: del 14% al 12% para no clientes, y del 13% al 10,5% para quienes acrediten haberes. Algunas fuentes mencionan incluso una tasa del 6,9% para clientes preferenciales.
Bajó la tasa del 14% al 12,5% para créditos UVA, manteniéndose en el rango competitivo del mercado.
Pasó del 12,5% al 9,5% general, y del 9% al 8,5% para zonas preferenciales. Además, el Gobierno porteño lanzó una línea con tasa subsidiada del 7,5% para primera vivienda.
Los interesados ya pueden realizar simulaciones y consultas en la plataforma digital de la entidad o en sucursales.
La noticia llega en un momento clave. Según el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, enero de 2026 registró 3.423 escrituras de compraventa, un 6,1% menos que el mismo mes de 2025. De esas operaciones, solo 765 (22%) se realizaron mediante créditos hipotecarios, con una caída interanual del 19%.
En febrero de 2026, los créditos UVA sumaron US$151 millones, el monto más bajo desde septiembre de 2024 y un 25% menos que febrero de 2025. En el primer bimestre del año, la caída acumulada alcanza el 13% interanual.
Santiago Vitali, consultor financiero para desarrolladoras inmobiliarias, advierte que "las recientes bajas de tasa responden más a estrategias comerciales que a una reducción real del costo del dinero. El verdadero desafío será determinar si los bancos pueden sostener estas condiciones en el tiempo".
Alejandro Moretti, titular de Nuevo Siglo Propiedades, destaca que "cuando las tasas disminuyen, la cuota del crédito también baja, lo que permite que más familias puedan acceder a un préstamo".
Marta Liotto, presidenta del Colegio Inmobiliario de CABA (CUCICBA), afirma que "si esta tendencia se mantiene, el mercado podría empezar a moverse más".
Según Daniel Zampone, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, "una tasa razonable debería ubicarse entre el 5% y el 7%, con un scoring de entre 400 y 500 puntos". Actualmente, la mayoría de los bancos exige valores superiores al 11%, lo que encarece el financiamiento. El Banco Nación otorga cerca del 94% de los préstamos con tasas del 6-7%, pero requiere un scoring cercano a 900 puntos.
Los precios de las propiedades se mantienen en una meseta desde principios de 2025, con un stock relativamente alto. Sin embargo, los analistas prevén que una baja sostenida de tasas podría impulsar los valores entre un 5% y un 10% hacia fines de 2026, según la tipología y ubicación.
"Quien espere que los precios bajen para comprar, probablemente esté mirando en la dirección equivocada", concluye el consultor Santiago Vitali.
Fuentes: LA NACIÓN, iProfesional, Colegio de Escribanos de CABA, consultora Empiria, BCRA
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones