22/05/2026 09:41 - Actualidad
Cada 22 de mayo, el Día Internacional de la Diversidad Biológica invita a reflexionar sobre la riqueza natural del planeta, pero también funciona como una alarmante llamada de atención sobre una crisis que ya no es una amenaza abstracta del futuro: ocurre hoy y de manera acelerada en Argentina y el mundo.
La biodiversidad —el resultado de miles de millones de años de evolución y de una compleja interacción entre procesos naturales y actividades humanas— sostiene el equilibrio ecológico, la provisión de alimentos, energía y servicios esenciales como el agua potable y el aire limpio. Sin embargo, tres cuartas partes del entorno terrestre y aproximadamente el 66% del entorno marino se han visto significativamente alterados por la acción humana, y un millón de especies animales y vegetales se encuentran actualmente en peligro de extinción, según advierte la ONU.
Según datos del Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques Nativos correspondientes a 2024, el acumulado de los últimos cinco años deja un saldo de 1.089.565 hectáreas perdidas en Argentina. Aunque se vislumbra una disminución sostenida desde 2022, el daño es profundo.
| Provincia | Concentración de desmontes |
|---|---|
| Santiago del Estero | Mayor porcentaje |
| Salta | Alta concentración |
| Chaco | Alta concentración |
| Formosa | Alta concentración |
Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, expresó: "El consenso científico viene alertando hace tiempo sobre la emergencia climática y de biodiversidad en la que nos encontramos, y que proteger nuestros bosques resulta fundamental".
Las principales causas de la pérdida de bosques son el avance de la frontera agropecuaria —mayormente para ganadería y cultivo de soja que se exporta a Asia y Europa— y los incendios forestales. Las multas actuales no son suficientes para desalentar estas prácticas y existe una evidente complicidad de funcionarios que debe terminar.
La Red de Monitoreo de Fauna Atropellada (Ramfa), compuesta por científicos e investigadores del Conicet y del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico, contabilizó 14.000 muertes de animales por atropellamientos en Argentina desde que comenzó su actividad en 2019 hasta la actualidad.
Diego Varela, coordinador de Ramfa y biólogo del Conicet en el Instituto de Biología Subtropical en Puerto Iguazú, advierte que estos números son "solo la punta del iceberg del problema", ya que existe un sesgo en los reportes: se notifican los animales más grandes o carismáticos, pero las especies pequeñas como anfibios, ratones, murciélagos o pequeñas aves no se registran.
| Provincia | Casos reportados |
|---|---|
| Misiones | Mayor cantidad |
| Santa Fe | Segunda mayor |
| Buenos Aires | Tercera mayor |
Entre las especies más afectadas se encuentran zorros, comadrejas, caranchos y chimangos. También se reportan especies amenazadas como el tapir, yaguareté y ciervo de los pantanos. Para el yaguareté, en peligro crítico de extinción, incluso unos pocos individuos muertos en rutas significan un impacto importante en su población.
La Fundación Temaikèn advierte sobre la preocupante situación de cuatro especies emblemáticas en Argentina:
El cánido más grande de Sudamérica (Chrysocyon brachyurus) habita en el norte y centro-este del país. Fue perseguido por creencias erróneas y hoy su principal amenaza son los atropellamientos en rutas. Se estima que 9 de cada 10 ejemplares mueren atropellados, según datos del Ministerio de Ambiente de Santa Fe.
Una de las aves cantoras más vistosas, actualmente en peligro de extinción. La extracción sostenida de ejemplares silvestres —principalmente machos— para el mercado ilegal de aves de jaula, sumada a la destrucción de su hábitat, redujo drásticamente su población.
Este pequeño anfibio (Atelognathus patagonicus) que habita en las lagunas de Neuquén enfrenta una situación crítica por la introducción de peces exóticos invasores como las truchas arcoíris y las percas.
Una planta aromática utilizada tradicionalmente para dar sabor al mate y al tereré, actualmente al borde de la desaparición absoluta. Solo se conoce un único ejemplar silvestre en toda la naturaleza, ubicado en el sur de Misiones.
Un estudio publicado en la revista Nature Ecology and Evolution indica que el 36% de los hábitats de los animales silvestres que viven en tierra firme sufrirán consecuencias por estar expuestos a múltiples eventos meteorológicos derivados del cambio climático para el año 2085.
Si se respetan los lineamientos del Acuerdo de París para mantener el calentamiento global por debajo de 2º para el 2100, el riesgo se reduciría a un 10%.
Para 2050, el 75% de las áreas de distribución geográficas de mamíferos, aves, anfibios y reptiles estará expuesta a olas de calor, el 16% a incendios forestales, el 8% a sequías y el 3% a inundaciones.
Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina, destacó casos exitosos de restauración:
En Argentina, los Parques Nacionales conservan muestras representativas de 18 ecorregiones, lo que convierte al país en uno de los más diversos del planeta biogeográficamente.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones