25/05/2026 15:10 - Actualidad
Escena nocturna de accidente de tránsito en carretera con vehículos policiales y de emergencia, restos de autos destruidos, luces rojas y azules reflejándose en el asfalto mojado, ambiente dramático
Cinco vidas truncadas en segundos. Una familia completa fue aniquilada el sábado 23 de mayo de 2026 cerca de las 18:00 en un trágico siniestro vial sobre la Ruta Provincial 6, kilómetro 53, en jurisdicción de San Vicente, provincia de Buenos Aires.
Según pudo reconstruirse, los cinco ocupantes del Peugeot 207 blanco habían salido de Guernica rumbo al Hospital de Cañuelas porque Maicol Benítez, un bebé de apenas dos meses, presentaba fiebre y en el hospital local no había pediatra para atenderlo. Ese dato vuelve la tragedia todavía más dolorosa para los allegados.
Tres generaciones de una misma familia destruidas en un instante.
El conductor de la Volkswagen Amarok gris fue identificado como L.P., de 28 años, con domicilio en Quilmes.
Según fuentes judiciales, se trata de un estudiante de Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata. Además, trabajaría en un establecimiento rural de la zona de San Vicente.
El joven fue detenido en la Comisaría Primera de San Vicente y se negó a declarar ante el fiscal.
La violencia del impacto fue devastadora: la camioneta quedó incrustada en la parte trasera del auto, que terminó completamente destruido. Ninguno de los ocupantes logró sobrevivir.
Dos testigos clave que circulaban detrás del Peugeot declararon que la Amarok "iba a alta velocidad" y realizaba presuntas maniobras de zigzag antes del impacto fatal.
En el lugar, los peritos detectaron marcas de frenado y arrastre de aproximadamente cien metros sobre la cinta asfáltica, un elemento clave para la investigación.
Micaela Cramer, una testigo que viajaba con su marido e hijos, relató los momentos posteriores al choque: "Cuando me acerqué, ya se veía que no había nadie con vida".
La mujer contó que tuvo un presentimiento: "Prendí la linterna del celular y ahí me di cuenta de que había un bebé". Un bombero de civil se acercó para ayudar y empezaron a mover los fierros retorcidos para tratar de salvar al bebé que "todavía estaba vivo". Sin embargo, pese a que fue trasladado al hospital de San Vicente, falleció minutos después.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción de San Vicente, con intervención del Juzgado de Garantías N° 8 de Cañuelas, a cargo de Martín Miguel Rizzo.
El imputado enfrenta cargos por "homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor, con culpa temeraria, en exceso de velocidad", una figura que agrava seriamente su situación procesal.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones