13/06/2026 03:33 - Salud
Persona activa caminando al aire libre en un entorno urbano moderno con luz de mañana, representando estilo de vida saludable y prevención de colesterol alto
El colesterol alto es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, que siguen siendo la primera causa de muerte en el mundo. Sin embargo, mucha gente todavía cree que el consumo de huevos es el principal culpable de los niveles elevados.
La realidad es que nuestro cuerpo produce su propio colesterol de forma natural, y solo una pequeña parte proviene de la alimentación. El huevo, de hecho, contiene grasas saludables y nutrientes esenciales. Los verdaderos enemigos suelen esconderse en hábitos cotidianos que pasamos por alto.
La falta de actividad física regular es uno de los principales disparadores del colesterol LDL (el "malo"). Cuando no nos movemos lo suficiente, nuestro cuerpo no logra eliminar eficientemente las partículas de colesterol, que terminan acumulándose en las arterias.
La Organización Mundial de la Salud recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada por semana (caminar, nadar, andar en bicicleta) o 75 minutos de actividad vigorosa. Incluso pequeñas acciones como usar las escaleras en lugar del ascensor o caminar 10 minutos después de cada comida pueden generar cambios significativos.
El exceso de azúcares añadidos y carbohidratos refinados estimula al hígado a producir más colesterol y triglicéridos. Bebidas azucaradas, galletitas, panes blancos y alimentos procesados generan picos de insulina que afectan el metabolismo de las grasas.
El problema es que muchos productos "light" o "sin colesterol" pueden estar cargados de azúcar. Leer las etiquetas nutricionales es fundamental: si el azúcar aparece entre los primeros ingredientes, es mejor evitarlo. La recomendación de la OMS es reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total.
El estrés sostenido en el tiempo eleva los niveles de cortisol, una hormona que, entre otros efectos, aumenta la producción de colesterol y triglicéridos. Además, el estrés suele llevarnos a comer de manera desordenada, dormir mal y abandonar rutinas saludables.
Técnicas como la meditación, ejercicios de respiración, dormir 7-8 horas diarias y mantener actividades placenteras pueden ayudar a regular el cortisol. El descanso adecuado es especialmente importante: los estudios muestran que quienes duermen menos de 6 horas tienen niveles más altos de colesterol LDL.
Dato importante: El colesterol alto no suele presentar síntomas visibles. Por eso se lo llama "silencioso". Un simple análisis de sangre puede detectarlo a tiempo. La detección temprana y los cambios de hábitos pueden revertirlo sin necesidad de medicación en muchos casos.
Fuente: Infobae México
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones