14/06/2026 04:14 - Economia
Gráfico financiero profesional mostrando el mercado de bonos argentinos con barras de crecimiento, líneas de tendencia ascendentes, y elementos visuales que representan inversiones de largo plazo, con paleta de colores azul y verde sobre fondo blanco
Después de meses dominados por la liquidez y los plazos cortos, el mercado financiero argentino está viviendo un cambio de paradigma. Los inversores comienzan a extender sus horizontes más allá de las elecciones presidenciales de 2027, apostando por instrumentos de largo plazo que hasta hace poco parecían impensados.
La señal más contundente llegó tras el último canje de deuda del Tesoro, realizado el 10 de junio de 2026, que permitió canjear parte de los bonos TZX26 y TTJ26 por nuevos instrumentos duales con vencimientos entre 2028 y 2030. La operación despertó un interés sorprendente entre bancos e inversores institucionales, demostrando que parte del mercado está dispuesto a asumir duration en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica.
El episodio más revelador ocurrió apenas un día después del canje. El Tesoro salió al mercado con una colocación del bono AO28 buscando captar solo USD 100 millones. La respuesta del mercado superó todas las expectativas: recibió ofertas por aproximadamente USD 1.600 millones, multiplicando por 16 la meta original.
"Hubo más demanda que en cualquier colocación previa. Ni siquiera el AO27 había generado semejante interés", destacó Nicolás Sibecas, de Inversiones Andinas.
Para Pedro Moreyra, cofundador de Guardian Capital, el fenómeno tiene una explicación clara: los inversores están buscando cobertura combinada. "Protección por CER ante un escenario de inflación persistente y exposición a TAMAR si la tasa real se mantiene elevada. Estos duales permiten cubrir dos escenarios distintos sin necesidad de elegir entre uno u otro hoy", explicó.
Los bonos duales son instrumentos financieros que ofrecen al inversor el mayor entre dos rendimientos: el ajuste por inflación (CER) o la tasa de referencia del mercado (TAMAR). En otras palabras, el inversor "gana lo mejor de los dos mundos".
Si la inflación se mantiene alta, el bono se ajusta automáticamente por CER, protegiendo el poder adquisitivo del capital. Si, en cambio, la inflación baja y las tasas reales suben, el inversor se beneficia de la TAMAR, que captura ese aumento de tasas.
Según el análisis de Criteria, el mercado está contemplando tres escenarios posibles para el rendimiento de estos bonos:
| Escenario | Tasas Reales | Resultado del Bono Dual | Activación TAMAR |
|---|---|---|---|
| A (Actual) | Negativas (niveles actuales) | Rinde solo por CER | No se activa |
| B (Intermedio) | Neutrales (cercanas a 0%) | Comienza actividad TAMAR | Parcial |
| C (Óptimo) | Positivas (promedio 4,2%) | Máxima rentabilidad dual | Plena |
Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, explicó: "Estos instrumentos tienen mucho potencial de suba en escenarios donde las tasas reales se tornan positivas. Si bien desde 2025 las tasas reales han estado en terreno negativo, el Gobierno ha demostrado su disposición a endurecer la política monetaria si la estabilidad cambiaria se ve amenazada".
El cambio de actitud de los inversores no ocurre en el vacío. La mejora en la calificación crediticia de Argentina por parte de Standard & Poor's, que subió la nota de CCC+ a B-, generó una nueva baja del riesgo país que llegó a 433-440 puntos básicos, el nivel más bajo desde mayo de 2018.
Además, la inflación de mayo 2026 se ubicó en 2,1% mensual, el mínimo en 8 meses, mientras que el BCRA acumuló más de USD 10.600 millones en compras netas de divisas durante 2026, superando la meta anual de USD 10.000 millones.
Los bonos AE38 cotizan alrededor de USD 83 con una rentabilidad potencial del 14,5% en dólares, lo que los hace atractivos para inversores que buscan rendimientos en moneda extranjera.
No todos comparten el entusiasmo. Cristian Buteler advierte que asumir plazo sigue siendo una apuesta exigente: "Hay bonos ajustados por dólar y bonos ajustados por inflación, pero frente a un escenario de alta volatilidad no hay un gran beneficio en tomar deuda tan larga porque las tasas que ofrece el Gobierno tampoco son demasiado altas".
El economista además relativizó el alcance de la operación: "La mayoría de la conversión corresponde a deuda intra sector público y no necesariamente a inversores privados." En su visión, quienes tienen ingresos y obligaciones en pesos son los candidatos naturales para aceptar este tipo de propuestas.
La señal es clara: los inversores institucionales están mirando más allá de 2027. El éxito del canje y la demanda récord por el AO28 sugieren que, al menos para una parte del mercado, el horizonte de inversión comienza a extenderse más allá del próximo turno electoral.
Para los inversores minoristas, los bonos duales CER-TAMAR ofrecen una herramienta de cobertura que funciona como un "seguro contra la incertidumbre preelectoral": protegen contra la inflación persistente pero también capturan las ganancias si el Gobierno decide subir las tasas para contener la volatilidad cambiaria.
Fuentes: MDZ Online, La Política Online, Ámbito
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones