20/06/2026 09:33 - Actualidad
Reconstrucción paleoartística de Antusuchus rionegrinus, cocodrilo terrestre del tamaño de un perro mediano caminando sobre dunas del Desierto de Kokorkom en la Patagonia del Cretácico, hace 100 millones de años, con paisaje desértico y dunas de arena al fondo, colores cálidos estilo ilustración científica
Un equipo de investigadores argentinos liderado por la Dra. María Lucila Fernández Dumont, de la Fundación Azara, identificó una nueva especie de cocodrilo fósil en el Área Paleontológica La Buitrera, ubicada a unos 20 kilómetros al sur de Bariloche, en la provincia de Río Negro. El hallazgo fue publicado en la revista científica Historical Biology y representa un aporte significativo para entender la evolución de los ecosistemas del hemisferio sur.
La nueva especie fue bautizada como Antusuchus rionegrinus, en honor a la provincia donde fue descubierta. Este cocodrilo terrestre habitó la región hace más de 100 millones de años, durante el período Cretácico, cuando los mayores dinosaurios que existieron dominaban el planeta y la Patagonia presentaba un paisaje radicalmente diferente al actual.
La Buitrera es uno de los yacimientos paleontológicos más importantes de Argentina, estudiado desde hace más de 25 años por el Dr. Sebastián Apesteguía y su equipo. El sitio se encuentra en un cerro cercano a Bariloche y ha revelado numerosos fósiles de dinosaurios, cocodrilos y otros vertebrados del Cretácico superior.
El nombre del área proviene de los buitres que frecuentan la zona, y su importancia radica en la excepcional conservación de los especímenes encontrados, lo que permite reconstruir ecosistemas completos del pasado geológico.
Hace aproximadamente 100 millones de años, la Patagonia presentaba un paisaje completamente distinto al actual. En la región que hoy ocupan las provincias de Río Negro y Neuquén se extendía un vasto desierto de dunas móviles, conocido como el Desierto de Kokorkom, modelado por el viento bajo un clima cálido y árido.
Este ambiente desértico albergaba una fauna diversa que incluía dinosaurios gigantes y una variedad de cocodrilos terrestres adaptados a la vida en tierra firme, muy diferentes a sus parientes modernos que dependen del agua.
Los peirosáuridos son un grupo de cocodrilos terrestres extintos que estuvieron ampliamente distribuidos en los continentes australes durante el período Cretácico. A diferencia de los cocodrilos modernos, que son principalmente acuáticos y depredadores de emboscada, los peirosáuridos estaban adaptados a la vida terrestre y poseían características anatómicas que les permitían desplazarse eficientemente por tierra firme.
El descubrimiento de Antusuchus rionegrinus aporta información clave sobre el origen y diversificación de este grupo en Sudamérica, demostrando que los ecosistemas del Cretácico patagónico eran más complejos de lo que se pensaba anteriormente.
La investigación se basó en dos ejemplares hallados en cercanías de La Piedra Sola, dentro del Área Paleontológica La Buitrera. Los fósiles fueron sometidos a un riguroso proceso de estudio:
Hasta el momento, los cocodrilos más característicos del Área Paleontológica La Buitrera eran los uruguaysúquidos, representados por especies abundantes como:
Estos cocodrilos se alimentaban principalmente de insectos, semillas y otros recursos disponibles en el ambiente desértico. El descubrimiento de Antusuchus rionegrinus como un depredador especializado indica que el ecosistema era más complejo de lo que se creía, con diferentes nichos ecológicos ocupados por diversos grupos de cocodrilos.
El descubrimiento fue acompañado por la Secretaría de Cultura de Río Negro, como autoridad de aplicación y órgano de control en materia patrimonial. Las áreas técnicas de Patrimonio y Museos trabajan en la protección, registro y resguardo de los bienes paleontológicos, en cumplimiento de la Ley Provincial 3041, que regula las intervenciones en este tipo de yacimientos.
Este hallazgo confirma la relevancia del yacimiento de La Buitrera y su potencial para seguir aportando información fundamental sobre la evolución de los ecosistemas sudamericanos, posicionando a la paleontología argentina a nivel mundial.
Fuente: Economicas Bariloche
Alfredo S. Quiroga