24/06/2026 10:02 - Internacionales
El Senado de Estados Unidos asestó este martes 23 de junio de 2026 uno de los mayores reveses políticos al presidente Donald Trump desde el inicio de la guerra con Irán. En una votación histórica, la cámara alta aprobó una resolución que ordena retirar las fuerzas estadounidenses del conflicto, a menos que el presidente solicite autorización expresa al Congreso para continuar las hostilidades.
El resultado fue de 50 votos a favor y 48 en contra, una votación ajustada pero significativa porque contó con el apoyo de cuatro senadores republicanos que rompieron filas con su propio partido: Rand Paul, Susan Collins, Lisa Murkowski y Bill Cassidy. La medida ya había sido aprobada por la Cámara de Representantes a principios de junio de 2026.
Es un mecanismo previsto en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que establece que el presidente debe obtener autorización del Congreso para mantener operaciones militares prolongadas más allá de 60 días. Al ser una "resolución concurrente", no tiene fuerza de ley, no requiere la firma presidencial y no puede ser vetada. Su valor es principalmente político y simbólico, enviando un mensaje claro sobre la falta de respaldo del Legislativo a la continuación de una guerra.
Aunque la guerra con Irán está en una fase de pausa tras un acuerdo preliminar alcanzado el 17 de junio de 2026, la votación refleja un creciente desgaste político del conflicto dentro de Estados Unidos. La Constitución estadounidense otorga al Congreso, y no al presidente, la potestad exclusiva de declarar la guerra. La Casa Blanca ha argumentado que Trump actuó dentro de sus facultades como comandante en jefe, citando una emergencia nacional.
El presidente Trump reaccionó airadamente a través de su red social Truth Social, calificando la votación de "inoportuna e inútil". "Tengo a Irán contra las cuerdas, listo para caer... y el Senado decide realizar una votación mal programada", escribió. El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, celebró la aprobación, afirmando que "el mensaje es inequívoco: la administración debe retirar a las fuerzas estadounidenses de las hostilidades en Irán".
La votación llega en un momento delicado. Un memorando de 14 puntos firmado entre Estados Unidos e Irán estableció un cese de hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días. Además, se acordó la creación de un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares para Irán. Algunos legisladores republicanos, como Bill Cassidy, han criticado este acuerdo, señalando que "Irán está terminando más fuerte que al principio".
El conflicto, iniciado el 28 de febrero de 2026, ha dejado más de 3.700 muertos. La resolución busca poner un freno legal a la capacidad del presidente para iniciar o continuar operaciones militares sin supervisión del Congreso, reavivando un debate constitucional fundamental sobre los poderes de guerra en Estados Unidos.
Alfredo S. Quiroga