27/06/2026 21:48 - Actualidad
El Papa León XIV presidió el cierre de la segunda y última jornada del Consistorio Extraordinario que se desarrolló en el Vaticano durante los días 26 y 27 de junio de 2026. El encuentro reunió a cerca de 130 cardenales de todo el mundo con el objetivo de discernir los principales desafíos que enfrenta la Iglesia en el contexto actual.
La jornada del sábado 27 comenzó con una Misa presidida por el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio de Cardenales, seguida por la introducción del Cardenal Stephen Brislin, Arzobispo de Johannesburgo (Sudáfrica), y la presentación de informes de los grupos de trabajo.
Los cardenales identificaron la necesidad de una Iglesia que dé sentido de pertenencia, capaz de aliviar las heridas de nuestro tiempo y construir relaciones desinteresadas a todos los niveles.
El Papa definió su autoridad como un "servicio de escucha y guía", pidiendo unidad a los purpurados.
Según el resumen facilitado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, los cardenales reflexionaron sobre "las profundas fracturas de nuestro tiempo" entre los pueblos, las naciones, en el seno de las sociedades y de las propias familias. Estas divisiones generan heridas especialmente entre:
En relación con la encíclica Magnifica Humanitas, los participantes debatieron sobre la inteligencia artificial y los retos que conlleva, particularmente en lo referente a la dignidad del trabajo. Este tema ha cobrado relevancia mundial por el impacto de la IA en el empleo y las relaciones laborales.
Los cardenales discutieron sobre el valor del bien común como "algo difícil de asimilar y comprender, que a menudo la política no persigue". Destacaron la necesidad de un "lenguaje del corazón" para superar:
Los participantes afirmaron que "el sentido del bien común tiene su origen en la fe, en la fe en Dios y en lo trascendente que hay en cada persona". Esta fe lleva al hombre a "superar todas las fronteras" y vivir la solidaridad con los pobres como respuesta al individualismo.
Sobre la sinodalidad, los cardenales la entendieron como "un camino de escucha y diálogo, y también de responsabilidad eclesial".
Los cardenales resaltaron que el Evangelio es "antídoto contra el individualismo y las divisiones", y que se necesita:
Una Iglesia con sentido de pertenencia que alivie las heridas de nuestro tiempo
Cristianos sabios arquitectos que reconstruyan la ciudad de todos
Un rostro samaritano visible de la Iglesia renovada
Evitar el integrismo y la polarización como formas de división
Los purpurados destacaron como signo de esperanza que "nos enfrentamos a los mismos retos, en muchos ámbitos y en muchas partes del mundo, y que la comunión con Cristo nos hace preocuparnos menos por lo que piensan los demás".
En la Misa de inauguración del 26 de junio, el Papa León XIV pronunció una homilía basada en Juan 15, llamando a la unidad de la fe y la obediencia a la Palabra. El Pontífice:
Los cardenales reconocieron la importancia fundamental del papel de la política y el compromiso de las instituciones eclesiásticas en la formación de futuros servidores públicos, para que se conozca y estudie la Doctrina Social de la Iglesia como herramienta para el bien común.
Alfredo S. Quiroga