01/07/2026 07:58 - Internacionales
Cuando todo parecía perdido, un equipo de rescate de Jordania logró lo que muchos consideraban imposible: sacar con vida a un niño de 3 años de entre los escombros del edificio Los Corales Garden 1 en La Guaira. Klieber Morán había permanecido atrapado durante casi 140 horas, un intervalo de tiempo que desafía las probabilidades de supervivencia. La noticia, confirmada por la presidenta interina Delcy Rodríguez a través de Telegram, devolvió momentáneamente la esperanza a un país que lucha contra uno de los desastres naturales más devastadores de su historia moderna.
Los dos sismos golpearon con apenas 39 segundos de diferencia el 24 de junio de 2026. El primero registró una magnitud de 7.2 y, prácticamente sin dar tiempo a reaccionar, un segundo terremoto de 7.5 grados sacudió la costa caribeña venezolana. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) confirmó que este último fue el más poderoso que afecta al país desde 1900.
El epicentro se ubicó cerca de la comunidad de Morón, aproximadamente a 170 kilómetros al oeste de Caracas, con una profundidad de apenas 13 kilómetros, lo que amplificó los efectos destructivos en superficie.
| Muertos confirmados | Más de 1.900 |
| Heridos | Más de 10.000 |
| Desaparecidos | Entre 50.000 y 70.000 |
| Edificios dañados | 58.870 (estimación NASA) |
| Países enviaron ayuda | 27 |
| Rescatistas internacionales | Más de 3.300 |
La zona más afectada fue La Guaira, una ciudad portuaria ubicada al norte de Caracas, donde se encuentra el aeropuerto internacional Simón Bolívar. Allí, edificios enteros colapsaron como castillos de naipes, atrapando a miles de personas en su interior. El hotel Eduard's Hotel Boutique, ubicado frente al mar, quedó prácticamente destruido por completo.
Videos difundidos en redes sociales muestran escenas de pánico en el aeropuerto, donde los pasajeros corrían por los pasillos buscando refugio mientras caían escombros del techo. Las autoridades confirmaron daños severos en la terminal y suspendieron el metro y los sistemas ferroviarios.
Clavel Rangel, periodista venezolana que cubre la tragedia para The Guardian, describió una realidad escalofriante: "Las morgues están desbordadas. Los cuerpos llegan en autos, camionetas y motocicletas. Es muy importante no confiar en las estadísticas oficiales, especialmente en Venezuela".
Estados Unidos, que recientemente capturó al ex dictador Nicolás Maduro en una operación militar, ha destinado más de 300 millones de dólares en ayuda humanitaria. Marinos estadounidenses trabajan en la reparación del puerto de La Guaira para facilitar la llegada de suministros por mar.
UNICEF envió 47 toneladas de suministros médicos, incluyendo kits de emergencia para partos seguros y atención neonatal. La OMS proyecta que podría cerrar la alerta por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius el 2 de julio.
La tragedia ha expuesto una de las mayores crisis de información de América Latina. Venezuela no tiene datos precisos sobre su propia población desde hace más de una década. "No hemos tenido datos de salud del país en unos 10 años. No tenemos datos económicos. Ni siquiera hemos tenido un censo desde 2011", explica Rangel.
La periodista también señala una realidad dolorosa: muchos de los edificios que colapsaron fueron construidos durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro como parte de la "revolución socialista". "Mis colegas investigaron la corrupción cuando se construían. Usaron materiales baratos. Y en el terremoto, muchos de estos lugares colapsaron".
En medio del desastre, se produce una escena surrealista: militares estadounidenses trabajando codo a codo con las fuerzas venezolanas. Sin embargo, las tensiones persisten. Diosdado Cabello, el temido jefe de seguridad venezolano que tiene una recompensa de 25 millones de dólares sobre su cabeza por parte del gobierno estadounidense, fue filmado regañando a equipos de rescate estadounidenses mientras intentaban buscar cuerpos.
"Sin Estados Unidos y toda la ayuda internacional, esta tragedia podría ser mucho, mucho peor. Al menos el gobierno venezolano está dejando que entren al país", reconoce Rangel, quien agrega que muchos venezolanos desean que América haga más para promover la democracia en el país.
María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025 y líder opositora venezolana, permanece en el exilio desde Panamá. Desde allí, ha expresado su voluntad de "hacer lo necesario" para regresar a Venezuela y ayudar a las víctimas. Sin embargo, el cierre del espacio aéreo por parte del gobierno de transición de Delcy Rodríguez le impide el retorno.
Funcionarios estadounidenses han calificado sus peticiones de regreso como "maniobra política", mientras que Donald Trump y Marco Rubio le aconsejaron no regresar en marzo de 2026 por motivos de seguridad. Machado salió de Venezuela en diciembre de 2025 para recibir el Premio Nobel en Estocolmo.
Alfredo S. Quiroga