02/07/2026 21:17 - Economia
El 2 de julio de 2026, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, anunciaron un proyecto privado para construir una nueva central nuclear en el país. La iniciativa, liderada por Meitner Energy (perteneciente al Ansari Group y con el 40% de participación del INVAP argentino), representará una inversión de USD 1.200 millones financiados íntegramente con fondos privados.
La obra se emplazará en el sitio Atucha de Nucleoeléctrica Argentina, en el partido de Zárate, y se estima que generará alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos a lo largo de su desarrollo, construcción, puesta en marcha y operación. Además, por su envergadura y tecnología, podría ingresar al Súper RIGI, el nuevo régimen de incentivos a las inversiones que se tramita en el Congreso.
El proyecto contempla la construcción del ACR-300, un reactor SMR (Small Modular Reactor) de Generación III+ con tecnología PWR y una potencia aproximada de 300 MWe. Su diseño fue concebido por ingenieros argentinos y será el primer proyecto comercial de este tipo a nivel mundial, conocido como First of a Kind (FOAK).
El acuerdo establece que Nucleoeléctrica Argentina tendrá el derecho de asumir la operación y el mantenimiento de la central en condiciones de mercado. Por su parte, Meitner Energy abonará un canon por el derecho real de superficie sobre los terrenos donde se emplazará la central. El plazo de construcción se proyecta en cinco años, tras recibir la aprobación del Ministerio de Economía y el licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
El secretario Ramos Nápoli destacó que este modelo permite que el Estado genere las condiciones y garantice la previsibilidad, mientras el sector privado invierte el capital asumiendo el riesgo. Esta iniciativa llega en un contexto de reordenamiento en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde recientemente se produjeron 61 desvinculaciones de personal contratado. Esto abrió un debate sobre el futuro del organismo y del proyecto CAREM, un reactor pequeño que la CNEA venía desarrollando y que habría sido desestimado en favor de esta nueva propuesta privada de mayor eficiencia y menor costo.
A pesar del ajuste en el sector, especialistas confían en que el país tiene una oportunidad enorme para potenciar su industria nuclear, aprovechando el talento local formado en instituciones de prestigio como el Instituto Balseiro, consolidando a Argentina como un referente regional en energía limpia.
Alfredo S. Quiroga