03/07/2026 03:26 - Internacionales
El 2 de julio de 2026, la capital de Ucrania, Kiev, sufrió uno de los bombardeos más intensos del conflicto, segun informo el diario La Nacion. Rusia desplegó una ofensiva con 74 misiles y 496 drones, entre los que se destacaron 24 misiles Iskander-M, de los cuales solo 4 pudieron ser interceptados por las defensas aéreas.
El ataque, que duró varias horas desde la madrugada hasta la noche, dejó un trágico saldo de al menos 20 muertos y más de 90 heridos. Ante la magnitud de la ofensiva, el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, declaró un día de luto. Alrededor de 52.000 personas se vieron obligadas a refugiarse en las estaciones de subterráneo para proteger sus vidas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien se encontraba en Dublín (Irlanda), tuvo que regresar de urgencia a su país. Antes del ataque, los servicios de inteligencia ucranianos ya habían advertido sobre la inminencia de la ofensiva. Este bombardeo se produce en un momento crítico, coincidiendo con la solicitud de Ucrania de mayor apoyo y refuerzos para la defensa aérea en una reunión de la OTAN.
El analista internacional Andrés Repetto explicó que este ataque es un mensaje para el resto de Europa. Repetto señaló que la ofensiva es una respuesta directa de Vladímir Putin a los países europeos que respaldan a Ucrania. 'La realidad es que Europa se está preparando para una guerra contra Rusia, no solamente en el suelo ucraniano', mencionó el especialista, refiriéndose a cómo varias naciones europeas están comenzando a reclutar jóvenes para el servicio militar.
A pesar de la crudeza de los ataques, Ucrania ha mejorado notablemente su preparación frente a la guerra gracias al apoyo internacional. Analistas destacan que el pueblo ucraniano sigue resistiendo, adaptando sus infraestructuras civiles para proteger a la población, demostrando una enorme fortaleza ante la adversidad.
Alfredo S. Quiroga