08/07/2026 13:13 - Internacionales
El presidente ucraniano llegó a Ankara con un objetivo claro: blindar su país contra los misiles balísticos rusos y avanzar en acuerdos de coproducción militar.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aterrizó en Ankara, Turquía, para participar en los márgenes de la cumbre anual de la OTAN. Su principal misión es reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, y con los líderes europeos para acelerar la transferencia de sistemas de defensa aérea y misiles interceptores.
La visita ocurre apenas un día después de que Rusia lanzara un ataque con 29 misiles de trayectoria balística contra Kiev y la localidad de Vishneve, dejando un saldo de al menos 26 muertos. Las defensas ucranianas no lograron derribar ninguno de los proyectiles, evidenciando una extrema vulnerabilidad que Zelenski describió como la única ventaja clara que Rusia conserva en el conflicto.
Zelenski expresó en la red social X que sus prioridades son nuevos sistemas, misiles para esos sistemas y la obtención de licencias de producción. Ucrania busca convencer a Trump de otorgarles licencias para producir tecnología estadounidense, específicamente misiles PAC-3, conocidos mundialmente por su eficacia para interceptar amenazas balísticas.
Actualmente, Ucrania recibe la mayoría de estos misiles a través del programa PURL, mediante el cual países aliados compran la munición a EE. UU. para transferirla a Kiev. Sin embargo, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, EE. UU. dejó de aprobar nuevos envíos de armamento gratuito.
En el marco de esta ofensiva diplomática, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, firmó un acuerdo con el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, en Ankara. El pacto, enmarcado en la iniciativa Build with Ukraine (Construye con Ucrania), contempla la producción conjunta de BARS, un híbrido de misil y dron de diseño ucraniano que ya ha sido utilizado con éxito por las fuerzas de Kiev.
Alemania financiará la primera fase de producción de estos drones, que serán destinados en su totalidad al Ejército ucraniano. Además, el jefe de la diplomacia ucraniana se reunió con su par germano, Johann Wadephul, para reiterar la urgencia de recibir más sistemas de defensa aérea.
Es una iniciativa conjunta entre Ucrania y varias naciones europeas que aporta fondos para que la industria militar ucraniana pueda expandir la producción de su tecnología de defensa, permitiendo a Europa desarrollar capacidades propias mientras apoya el esfuerzo bélico de Kiev.
Zelenski consideró realista el plazo de un año para comenzar a producir estos sistemas antibalísticos en territorio europeo, buscando disminuir la dependencia de la ayuda externa inmediata.
Alfredo S. Quiroga