08/07/2026 21:13 - Internacionales
El miércoles 8 de julio de 2026, alrededor de las 16:00 hora local, los equipos de rescate lograron recuperar el cuerpo de Lucas Gámez, el nene argentino de 9 años que había quedado atrapado entre los escombros del edificio Miramar en Caraballeda, estado La Guaira, tras el doble terremoto que sacudió a Venezuela.
A pesar del doloroso final, la historia de Lucas conmovió al mundo entero, uniendo a miles de personas en un solo clamor de esperanza durante los 14 días de búsqueda incesante. Su familia, que nunca perdió la fe, se despidió con emotivos mensajes llenos de amor.
Lucas nació en Buenos Aires el 6 de julio de 2017. Sus padres, Blancalida Martínez y Marco Gámez, son venezolanos radicados en Argentina desde 2013. En enero de 2026, por cuestiones personales, decidieron regresar a su país natal. 'Estábamos haciendo una vida común y corriente, pero el destino nos jugó una pasada', relató Marco días atrás.
El 24 de junio, Lucas estaba de visita en la playa con sus tíos maternos. Minutos después de regresar al edificio Miramar, se registraron los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que dejaron a La Guaira devastada. Desde ese instante, sus padres, junto con rescatistas internacionales (incluyendo expertos argentinos), hicieron todo lo posible para encontrarlo. Marco incluso ayudaba a remover grandes bloques de concreto con grúas.
El cumpleaños entre los escombros: El 6 de julio, mientras Lucas permanecía desaparecido, sus seres queridos llevaron una torta y le cantaron el feliz cumpleaños de manera simbólica afuera del inmueble colapsado. Un gesto de amor que conmovió a todos.
Al conocerse la noticia, amigos y familiares inundaron las redes sociales con mensajes de condolencia. El periodista deportivo Fernando Petrocelli, tío de Lucas, escribió: 'Descansa en paz, Lucas. Un abrazo a mis queridos Marco y Blanca. Admiro profundamente su tenacidad. Tienen a un angelito cuidándolos siempre, que se ganó el amor de todo el mundo'.
La madrina del pequeño, Vivi, publicó: '¡El cielo se vistió de colores! Gracias por regalarnos tanto amor. Mi principito eterno, la tía Vivi te ama'. En otra historia, agregó: 'Y aunque sea la prueba más difícil, ¡el milagro se cumplió! El mundo se unió en un solo clamor. Ahora, tú descansas junto a tus tíos en los brazos de nuestro Creador'.
Los sismos del 24 de junio dejaron un saldo trágico en el país caribeño. Según el balance oficial, hubo 3685 muertos, 16740 heridos y 17907 sin vivienda. La Guaira fue la zona cero, con 190 edificios colapsados, incluido el Miramar donde se encontraba Lucas.
Ante la magnitud del desastre, Argentina envió 16 toneladas de ayuda y médicos, colaborando activamente en las tareas de rescate. A Lucas le apasionaba el fútbol y jugaba en las inferiores de Defensores de Belgrano cuando vivía en Buenos Aires. Su recuerdo quedará imborrable en los corazones de quienes lo buscaron con tanta esperanza.
Alfredo S. Quiroga