09/07/2026 13:51 - Tecnologia
El 5 de julio de 2026, la humanidad volvió a maravillarse con las maravillas del cosmos. La sonda espacial japonesa Hayabusa2, operada por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), logró un hito extraordinario al sobrevolar el asteroide 98943 Torifune. La nave se acercó a una distancia estimada de tan solo 800 metros de la superficie, viajando a una velocidad vertiginosa de más de 18.000 km/h.
Las imágenes enviadas revelaron una fascinante sorpresa: el asteroide presenta una forma de dos lóbulos unidos, asombrosamente similar a un muñeco de nieve. Este tipo de formaciones, conocidas como asteroides de contacto, se originan cuando dos cuerpos rocosos colisionan suavemente y quedan unidos por la gravedad mutua.
Estudiar estos cuerpos es fundamental para comprender los materiales primordiales que dieron forma a nuestro sistema solar hace miles de millones de años.
La Hayabusa2 no es nueva en hazañas espaciales. Fue lanzada en diciembre de 2014 y saltó a la fama al completar su misión principal en el asteroide Ryugu en el año 2020. En esa oportunidad, logró traer a la Tierra 5,4 gramos de muestras preciosas que aún hoy son analizadas por científicos de todo el mundo.
El éxito de la misión no se detiene en Torifune. La sonda se encuentra en una misión extendida llena de esperanza y descubrimientos. Los próximos hitos en su viaje incluyen:
Sobrevuelo a la Tierra para ajustar su trayectoria.
Llegada y encuentro con el asteroide 1998 KY26.
La exploración espacial sigue demostrando que el universo está lleno de maravillas inesperadas que aguardan ser descubiertas, inspirando a las futuras generaciones a mirar hacia las estrellas con asombro y esperanza.
Alfredo S. Quiroga