12/07/2026 16:10 - Economia
La idea de aplicar un cierre del Estado o shutdown generó debate en el escenario político y económico. Guido Rangugni, presidente de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), analizó la situación el 11 de julio de 2026, aportando una mirada técnica y constructiva sobre las capacidades legales que tiene el Ejecutivo para ordenar las cuentas sin recurrir a medidas extremas.
El término proviene de Estados Unidos. Allí, si el Congreso no logra aprobar el presupuesto a tiempo, el gobierno federal detiene actividades consideradas no esenciales, enviando a sus empleados a sus casas sin cobrar su sueldo hasta que haya un acuerdo.
Rangugni, citado por el medio Ámbito, destacó una diferencia fundamental con el sistema estadounidense: en Argentina, si no se aprueba una nueva Ley de Presupuesto, rige automáticamente la prórroga del presupuesto anterior ajustada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esto brinda estabilidad y continuidad operativa al Estado.
El especialista indicó que el Gobierno nacional cuenta con herramientas legales suficientes para contener y ajustar el gasto público de manera orgánica, sin necesidad de paralizar la administración.
Según el análisis de ASAP, el Ejecutivo tiene la capacidad de reducir los gastos no previsionales en una magnitud de hasta 15% al 20% en términos reales utilizando los mecanismos administrativos y legales vigentes. Esto permite avanzar hacia el equilibrio fiscal de manera planificada y sostenible.
Respecto a la idea de licenciar a empleados públicos sin goce de sueldo, característica típica del shutdown estadounidense, Rangugni fue claro al señalar que esto requeriría modificar las leyes laborales vigentes. En Argentina, el marco legal protege los derechos adquiridos de los trabajadores del Estado, por lo que cualquier modificación de este estilo debe pasar por el debate legislativo correspondiente.
Con un panorama de riesgo país en baja y proyecciones de crecimiento del 3,5% según el FMI, el debate sobre el manejo de las finanzas públicas se orienta hacia la optimización y la eficiencia, apostando a la creatividad institucional por sobre los parates totales.
Alfredo S. Quiroga