14/07/2026 03:04 - Judiciales
La Justicia argentina marcó un hito institucional al cerrar una de las causas más emblemáticas de las últimas décadas. Más de 20 años después del estallido del primer gran escándalo de corrupción, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) N°4 de la ciudad de Buenos Aires condenó el 13 de julio de 2026 a 5 años de prisión al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al exsecretario de Obras Públicas, José López.
La sentencia encontró a los exfuncionarios culpables de cohecho pasivo (cobro de sobornos por parte de funcionarios públicos) y administración fraudulenta en perjuicio del Estado. La misma pena de 5 años recayó sobre Néstor Ulloa, exgerente general de Nación Fideicomisos. Además, se dispuso una inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos.
Por parte de la empresa sueca Skanska, los directivos Mario Piantoni, Gustavo Vago y Javier Azcárate fueron condenados a 4 años de prisión. Mientras que los gerentes Héctor Obregón, Juan Carlos Bos, Alejandro Gerlero y Roberto Zareba recibieron penas de 3 años. Dos personas recibieron penas condicionales y 17 acusados fueron absueltos.
El tribunal, integrado por los jueces Jorge Gorini y Guillermo Costabel (en mayoría, con el voto en disidencia de María Gabriela López Iñiguez), ordenó el decomiso de aproximadamente 48 millones de pesos argentinos actualizables desde 2005. De este monto, 34.594.947,34 ARS corresponden al cohecho y 14.017.588,69 ARS al fraude contra el Estado.
Los fundamentos completos del fallo se conocerán el 22 de septiembre de 2026, dando un marco de transparencia y certidumbre jurídica al proceso que demuestra la fortaleza de las instituciones a largo plazo.
La causa investiga maniobras de corrupción vinculadas a la contratación y ejecución de obras de ampliación de los gasoductos TGN y TGS entre 2004 y 2006. La empresa sueca Skanska, contratada para las obras, presuntamente pagó sobornos a funcionarios para direccionar las adjudicaciones. Para justificar esos desembolsos, la compañía simuló operaciones comerciales con otras 23 empresas.
La investigación, iniciada con una denuncia de la Coalición Cívica, es el primer gran escándalo del kirchnerismo. El caso estuvo a punto de naufragar en 2011 cuando la Cámara Federal sobreseyó a los investigados, pero se reactivó con un audio recuperado en un allanamiento donde un directivo admitía el pago de sobornos para asegurar las obras.
El fiscal Abel Córdoba destacó que De Vido tuvo una participación concreta desde lo más alto del ministerio. Esta es su quinta condena, aunque solo la de la tragedia de Once se encuentra firme. Sobre López, se remarcó su seguimiento constante de los trámites administrativos y las instancias de adjudicación. Ulloa, por su parte, fue acusado de participar en la selección de Skanska y garantizar el retorno del dinero a los funcionarios.
Fuente: El Día
Alfredo S. Quiroga