16/07/2026 09:31 - Economia
Según informaciones difundidas el 15 y 16 de julio de 2026, el gobierno de Estados Unidos habría confirmado la aplicación de un arancel del 25% a diversos productos brasileños, tras el vencimiento del plazo establecido por la Casa Blanca para anunciar su decisión final.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) había venido evaluando supuestas prácticas comerciales desleales por parte del gigante sudamericano, buscando equilibrar la balanza comercial en el hemisferio.
Una de las principales cuestiones señaladas por Washington es el sistema de pagos brasileño PIX. Para añadir contexto, el PIX es una herramienta lanzada por el Banco Central de Brasil en 2020 que permite transferencias instantáneas de dinero, disponible las 24 horas y sin costo para usuarios comunes, lo que democratizó enormemente el acceso financiero en el país. EE.UU. alega que esta herramienta podría perjudicar a competidores estadounidenses, como las empresas de tarjetas de crédito.
Además, se evaluó la posibilidad de aplicar un arancel adicional del 12,5% por considerar que Brasil debía reforzar sus políticas de combate al trabajo forzado, una reprimenda que podría incentivar mejoras en los estándares laborales de la región.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, mantuvo recientes conversaciones con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Vieira expresó que "no dejaron de negociar hasta el último momento" y enfatizó que, aunque consideran la medida desproporcionada, el camino hacia un acuerdo bilateral mutuamente adecuado sigue siendo una prioridad para ambos gobiernos.
Este escenario se da a menos de tres meses de las elecciones presidenciales en Brasil, programadas para octubre de 2026, donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva buscará la reelección. En un episodio que demuestra la vitalidad democrática, el precandidato derechista Flávio Bolsonaro viajó recientemente a Washington para dialogar con la administración de Donald Trump, buscando evitar la imposición de los aranceles y mostrando que, más allá de las diferencias, se busca el bienestar económico del país.
Anteriormente, Trump había impuesto gravámenes punitivos a Brasil, los cuales luego fueron derogados en su mayoría. Esto ofrece una luz de esperanza de que las negociaciones actuales puedan derivar en nuevos entendidos que beneficien el comercio y la prosperidad de ambas naciones.
Fuentes: Infobae y Yahoo Finanzas (AFP).
Alfredo S. Quiroga