22/07/2026 16:52 - Internacionales
Según informaron medios como El País e Infobae, el 22 de julio de 2026 entraron en vigor los nuevos aranceles del 25% impuestos por la administración de Donald Trump a gran parte de los productos brasileños.
Ante este escenario, el gobierno brasileño eligió la mesura. El vicepresidente Geraldo Alckmin descartó una respuesta agresiva y citó un antiguo proverbio: “Ojo por ojo y nos quedaremos ciegos”. La denominada Ley de Reciprocidad, aprobada por el congreso brasileño el año pasado, se mantendrá por el momento como un instrumento disuasorio en lugar de aplicarse de inmediato.
El Ministerio de Industria y Comercio de Brasil calcula que el arancel afectará apenas entre el 15% y el 18% de las exportaciones totales hacia EE.UU., lo que equivale a unos 7.400 millones de dólares. La buena noticia es que más de 2.100 productos fueron exceptuados, incluyendo partidas clave como carne bovina, café, petróleo, aviones (protegiendo a Embraer) y jugo de naranja.
A pesar de la tensión con Washington, Brasil alcanzó un récord histórico el año pasado con 349.000 millones de dólares en exportaciones. Durante el primer semestre de 2026, el país sudamericano registró marcas históricas de ventas hacia 54 naciones y en 49 productos distintos. El acuerdo Mercosur-Unión Europea, por ejemplo, impulsó las exportaciones brasileñas en 2.000 millones de dólares en apenas sesenta días.
El panorama comercial se entrelaza con la campaña electoral de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre de 2026. Según publicó La Nación, el presidente Lula da Silva acusó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de intentar influir en los comicios a favor del candidato opositor Flávio Bolsonaro.
En un acto en Brasilia, Lula desafiò a EE.UU. diciendo: “Si el secretario de Estado estadounidense quiere venir a apoyar a mi adversario, que venga, que monte un comité, porque vamos a derrotarlos a todos en nombre de la defensa de la democracia”. Paralelamente, el 21 de julio de 2026, Lula firmó un decreto autorizando a las Fuerzas Armadas a apoyar la logística y seguridad electoral, una práctica habitual a pedido de la Justicia Electoral brasileña.
Según datos no confirmados pero divulgados por la consultora Quaest, Lula estiraría su ventaja a ocho puntos en un escenario de segunda vuelta (45% contra 37% de Bolsonaro). Además, el mismo sondeo sugiere que el 51% de los brasileños culpa a Flávio Bolsonaro por la imposición de los aranceles, tras conocerse que aliados de su familia viajaron a EE.UU. para pedir sanciones contra Brasil.
A pesar de los desafíos, Brasil se enfoca en la diplomacia, la diversificación de mercados y la soberanía nacional, demostrando que el diálogo y la prudencia son las mejores herramientas para navegar las turbulencias del comercio internacional.
Alfredo S. Quiroga