23/07/2026 04:48 - Actualidad
La 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional de Palermo, que se desarrolla durante julio de 2026, volvió a ser el escenario para un hito histórico de la Patagonia argentina. Un carnero de la Estancia Coy Aike, ubicada en Río Gallegos, Santa Cruz, fue consagrado Gran Campeón Corriedale, obteniendo el máximo reconocimiento de la competencia.
El ejemplar, que cuenta con una lana de una finura excepcional de 29,6 micrones, superó en la pista a un borrego de media lana proveniente de la provincia de Buenos Aires. Este logro no es casualidad: el mismo animal ya había sido consagrado Gran Campeón en la Exposición Rural de Río Gallegos, consolidando un doble reconocimiento que reafirma la excelencia genética de Santa Cruz.
Para entender la magnitud de este premio, es clave saber que la Corriedale es una de las razas ovinas de doble propósito (carne y lana) más importantes del mundo, y la más difundida en la región patagónica. Su lana gruesa y cruzada es altamente valorada en la industria textil, y lograr una finura de 29,6 micrones habla de un trabajo de mejoramiento genético impecable y sostenido en el tiempo.
Fundada en 1897 por Mauricio Braun, la Estancia Coy Aike es uno de los establecimientos agropecuarios más emblemáticos de la Patagonia. Con más de un siglo de trayectoria en la producción ovina, se ha consolidado como un referente indiscutido en el mejoramiento genético de la raza Corriedale.
Actualmente, la administración está a cargo del ingeniero Rodrigo García, mientras que Brian Watson, director técnico de la cabaña, fue el responsable de presentar el ejemplar campeón durante la jura. La evaluación contó con la prestigiosa mirada de la Asociación Argentina de Criadores de Corriedale, la Asociación Corriedale del Uruguay, la Asociación Brasileña de Corriedale y la Sociedad Rural Argentina.
En los próximos días, este excepcional ejemplar podría participar del remate en el marco de la Exposición Rural de Palermo o continuar su recorrido en la Exposición Rural de Bahía Blanca. Su eventual comercialización permitiría incorporar genética santacruceña en establecimientos productivos de otras provincias, e incluso de Uruguay y Brasil, expandiendo el prestigio y las oportunidades de desarrollo para la producción ovina argentina.
Fuente: TiempoSur
Alfredo S. Quiroga