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07/11/2025 16:04 • OTROS • OTROS
Durante una expedición científica a la cuenca de la Antártida, buques de investigación equipados con vehículos submarinos autónomos (AUV) detectaron una estructura esférica de color oscuro situada a varios miles de metros de profundidad. La muestra, analizada posteriormente en laboratorio, corresponde a una esponja perteneciente al order Clionaida, pero con una particularidad: es carnívora.
Las esponjas tradicionales se alimentan filtrando partículas diminutas de agua. En contraste, las esponjas carnívoras capturan presas activamente mediante espículas afiladas que actúan como trampas mortales. Cuando un pequeño crustáceo o larva de medusa roza estas espículas, queda inmovilizado y la esponja libera enzimas digestivas que descomponen el tejido para absorber los nutrientes.
El organismo quedó apodado “bola de la muerte” por su forma redonda y su método predatorio. Los investigadores describen su tamaño como alrededor de 10?cm de diámetro, lo suficientemente grande para observar a simple vista dentro del entorno submarino. El estudio reporta que la esponja se encuentra en aguas con temperaturas próximas a 0?°C y una presión que supera los 250?atm, condiciones típicas de la zona abisal.
Además de la esponja carnívora, la misión descubrió al menos 30 especies nuevas, entre ellas invertebrados sin columna vertebral, gusanos zombi que se alimentan de huesos y varios tipos de medusas bioluminiscentes. Estos hallazgos amplían considerablemente nuestro conocimiento de la biodiversidad en los entornos más inhóspitos del planeta.
El descubrimiento plantea preguntas sobre la evolución de los mecanismos de captura de presas en organismos que, tradicionalmente, son filtradores pasivos. Los científicos planean estudiar los compuestos bioactivos presentes en la “bola de la muerte”, los cuales podrían inspirar nuevos antibióticos o materiales con propiedades adhesivas. Asimismo, se proyecta realizar más inmersiones en la región para mapear la distribución de estas especies y evaluar su papel en los ciclos biogeoquímicos del océano profundo.