Un nuevo capítulo de la guerra contra los medios
El presidente Javier Milei volvió a encender la polémica con sus ataques al periodismo, esta vez con insultos directos al columnista de Clarín, Marcelo Bonelli, a quien calificó en su cuenta de X como “mierda humana mal cagada”, “sorete” y “mentiroso”. La agresión se produjo después de que Bonelli publicara una columna en la que informaba sobre una reunión entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y banqueros, donde se habrían discutido medidas para reactivar el consumo y se mencionaban dudas sobre la reelección de Milei.
El presidente no solo atacó a Bonelli, sino que también replicó y amplificó decenas de mensajes contra otros periodistas y medios, en una escalada que preocupa a las entidades de prensa y a la oposición.
La respuesta de Bonelli: “Cuide su vocabulario”
Marcelo Bonelli respondió con firmeza a los insultos presidenciales. En su programa de Radio Mitre, el periodista le pidió a Milei que “cuide su vocabulario” y que no degrade la institución presidencial con agresiones. Consideró que los ataques son una “muestra de impotencia” porque el presidente no puede desmentir la información publicada.
Además, Bonelli le reclamó que se enfoque en los problemas económicos reales, como el endeudamiento, la falta de crecimiento del empleo y los salarios, y que aclare situaciones vinculadas a Manuel Adorni y Fernando Cerimedo.
Una campaña sistemática contra la prensa
El ataque a Bonelli no es un hecho aislado. Según un relevamiento realizado entre el 17 y el 23 de agosto, Milei reprodujo 335 mensajes contra la prensa, escribió 26 propios y mencionó al periodismo despectivamente 21 veces en discursos públicos. En total, apuntó contra 16 periodistas y 9 empresas de medios.
Entre los periodistas atacados se encuentran Manu Jove, Mercedes Ninci, Nelson Castro, Nancy Pazos, Víctor Hugo Morales y María O'Donnell, entre otros. Los medios cuestionados incluyen a LA NACION, Clarín, Infobae, Perfil, El Destape, Crónica TV, LN+, TN y C5N.
El presidente acusó a los periodistas de ser “corruptos, mentirosos, ensobrados” y de trabajar para “voltear al Gobierno”. Incluso utilizó el eslogan “no odiamos lo suficiente a los periodistas”, en una clara provocación.
El discurso en el Council of the Americas y el veto a los cronistas
La escalada se produjo en paralelo a un discurso que Milei pronunció en el Council of the Americas, donde volvió a insultar a la prensa. En ese evento, a los cronistas se les impidió el ingreso al salón principal, una medida que generó fuertes críticas de las asociaciones de periodistas.
Defensa y contraataque: Varsavsky y Nelson Castro
El empresario Martín Varsavsky, amigo del presidente, salió en su defensa y afirmó que Milei “no tiene ningún problema psiquiátrico” y que sus ataques se deben a que no se “compra” a la prensa. Sin embargo, el periodista y médico neurólogo Nelson Castro sostuvo que Milei tiene “un problema psiquiátrico, claramente”, aunque sin citar una evaluación clínica.
ADEPA repudia los ataques
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) repudió enérgicamente los ataques del presidente, señalando que la agresión y el insulto degradan el debate público y atentan contra la libertad de prensa. En un comunicado, ADEPA instó al presidente a respetar el trabajo de los periodistas y a debatir con ideas, no con descalificaciones.
La respuesta de Caputo: “Fantasías de viernes”
El ministro de Economía, Luis Caputo, también se refirió a la columna de Bonelli. Al compartirla en X, la calificó como “Fantasías de viernes”, en un intento de restarle credibilidad a la información publicada.
La situación genera un clima de tensión entre el Gobierno y los medios, con un presidente que no da señales de moderar su discurso y un periodismo que resiste las presiones. La libertad de prensa, pilar de la democracia, vuelve a estar en el centro del debate.