En una ceremonia realizada en Oslo, Noruega, la Academia Noruega de Ciencias y Letras entregó el Premio Kavli de Astrofísica 2026 a la doctora Amina Helmi, convirtiéndola en la primera argentina en recibir este galardón, considerado el Nobel de Astrofísica. El anuncio se había realizado en junio de este año, y la premiación tuvo lugar en el marco de la Semana del Premio Kavli.
Helmi, nacida en Bahía Blanca el 6 de octubre de 1970, fue reconocida junto a los astrónomos Vasily Belokurov (Universidad de Cambridge, Reino Unido) y Rodrigo Ibata (Universidad de Estrasburgo, Francia). Los tres fueron premiados por sus investigaciones que revelaron la 'evidencia fósil de las fusiones que construyeron la Vía Láctea', un hallazgo que transformó la comprensión de cómo se forman las galaxias.
Un trabajo pionero: las corrientes de Helmi y Gaia-Encélado
El comité del premio destacó especialmente el descubrimiento realizado por Helmi durante su doctorado, en 1999, cuando identificó un grupo de estrellas con movimientos anómalos cerca del Sol. Estas estrellas eran restos de una galaxia enana que fue absorbida por la Vía Láctea, lo que dio origen a las llamadas 'corrientes de Helmi'. Este hallazgo fue clave para sentar las bases de la 'arqueología galáctica', una metodología que combina trayectorias, edades y composiciones químicas de las estrellas (conocida como quimiodinámica) para reconstruir la historia de la galaxia.
En 2018, utilizando datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), Helmi y su equipo identificaron los restos de la galaxia enana Gaia-Encélado, que fue devorada por la Vía Láctea hace aproximadamente 10.000 millones de años. Esta colisión contribuyó a la formación del halo galáctico y afectó el disco de la galaxia, dejando una huella imborrable en su estructura.
Cita del comité
“Los galardonados con el premio Kavli han utilizado los restos de galaxias devoradas para demostrar que nuestra galaxia es la superviviente de enormes colisiones cósmicas de hace miles de millones de años”, afirmó Per Barth Lilje, presidente del Comité del Premio Kavli de Astrofísica.
“Esto nos ofrece una visión revolucionaria de cómo se forma nuestro universo”.
Además de su trabajo sobre la Vía Láctea, Helmi también investiga la materia oscura, otro de los grandes misterios del cosmos.
Una carrera forjada en la educación pública
Amina Helmi estudió Astronomía en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde completó su maestría en 1994 con una calificación de 9,94 sobre 10. Luego emigró a los Países Bajos, donde obtuvo su doctorado en la Universidad de Leiden y, desde 1996, trabaja en el Instituto Astronómico Kapteyn de la Universidad de Groningen.
Tras doctorarse, regresó a la Argentina para realizar una etapa posdoctoral en la UNLP, y también trabajó en el Planetario de Buenos Aires. A lo largo de su carrera recibió otros galardones como el Premio Spinoza (2019) y el Premio Brouwer (2021).
“Como no hay Nobel de Astrofísica, esto es lo máximo a lo que se puede llegar”, expresó la científica, visiblemente emocionada.
El Premio Kavli: el Nobel de los campos olvidados
El Premio Kavli es otorgado cada dos años por la Academia Noruega de Ciencias y Letras en colaboración con la Fundación Kavli y la Fundación del Ministerio de Educación e Investigación de Noruega. Reconoce avances excepcionales en astrofísica, nanociencia y neurociencia, campos que no están incluidos en los premios Nobel tradicionales. El galardón incluye una medalla de oro y un premio económico de un millón de dólares, que se reparte entre los ganadores de cada categoría. La ceremonia se celebra en Oslo, como parte del festival de la ciencia.
Este logro representa un enorme orgullo para la ciencia argentina y especialmente para la universidad pública, que formó a una de las mentes más brillantes en el estudio del universo.