El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se enfrenta a una rebelión sin precedentes tras el fracaso de su proyecto privatizador. El príncipe Ali Bin Al Hussein de Jordania lo acusó de chantaje y presiones para asegurar su reelección en 2027. Con Europa y Concacaf en contra, Infantino convoca a una urgente reunión en Marruecos para buscar apoyo, mientras el fútbol mundial busca transitar esta crisis con esperanza y transparencia.

Una crisis que impulsa la búsqueda de transparencia

La delicada estabilidad de Gianni Infantino al frente de la FIFA se ha visto fuertemente resquebrajada tras el fracaso de su proyecto de privatización del 20% de los derechos comerciales de la Copa del Mundo (conocido como FIFA Forward Enterprise o FFE). En este contexto, el fútbol mundial atraviesa un momento de redefinición institucional que promete una mayor apertura.

La denuncia de Jordania: Un llamado a la ética

El príncipe Ali Bin Al Hussein, presidente de la Federación de Fútbol de Jordania y hermano del rey Abdullah, lanzó una acusación contundente a través de su cuenta en la red social X. Denunció prácticas coercitivas durante el Mundial 2026: "Durante el Mundial me comunicaron verbalmente que si apoyaba a Infantino, contribuiría a ayudar a nuestra federación. Esto constituye un chantaje y nos negamos a ceder".

Al Hussein detalló los obstáculos que enfrentó el país asiático en su primera participación mundialista, incluyendo la negativa de visas estadounidenses a aficionados con entradas adquiridas, altas cargas impositivas del gobierno de EE.UU. (canalizadas a través de la FIFA, a diferencia de los equipos que se concentraron en México y Canadá) y la retención del premio económico por el subcampeonato en la Copa Árabe de Catar, pendiente desde diciembre de 2025.

Reacción global: Un fútbol en busca de unidad

Ante la crisis, Infantino convocó a una reunión de emergencia para este miércoles 5 de agosto de 2026 en la ciudad de Rabat, Marruecos, buscando el respaldo de las federaciones africanas. Mientras tanto, la oposición crece en diversas confederaciones que buscan un cambio de paradigma:

  • UEFA: Federaciones como Inglaterra, Gales, Serbia y Suecia ya confirmaron que no votarán por Infantino en las elecciones de marzo de 2027.
  • Concacaf: En una reunión el viernes 1 de agosto de 2026, varios miembros se comprometieron a retirar su apoyo. Se mencionan como posibles candidatos alternativos al canadiense Víctor Montagliani y la noruega Lise Klaveness.
  • Conmebol: Presidida por el paraguayo Alejandro Domínguez, programó un encuentro virtual para el jueves 6 de agosto de 2026 para definir una estrategia común que proteja los intereses sudamericanos.

Voces internas y el camino a seguir

Dentro de la propia FIFA, figuras clave se han desmarcado del fallido plan privatizador. El francés Arsene Wenger, director de desarrollo, aseguró que no participó en el plan y celebró su retiro para garantizar "una FIFA independiente y transparente". El secretario general, Mattias Grafstrom, envió comunicados al personal destacando el éxito organizativo del Mundial 2026 y pidiendo enfoque en la operatividad futura.

Para convocar un Congreso Extraordinario, la oposición necesita el apoyo de una quinta parte de los 211 miembros de la FIFA (43 asociaciones). Este escenario abre una puerta de esperanza para una renovación democrática en el ente rector del fútbol mundial, demostrando que los valores éticos y la institucionalidad pueden prevalecer ante cualquier adversidad.

Fuentes consultadas: