El experimento DELTA: una revolución en la ciencia de la longevidad
¿Es posible revertir el reloj biológico? Según un estudio de la Universidad Nacional de Singapur publicado en la revista científica PLOS ONE, la respuesta parece ser un sí rotundo. El proyecto, denominado DELTA (siglas en inglés que remiten a la dinámica del envejecimiento), fue liderado por el profesor Dean Ho, de 47 años, quien se convirtió en el único participante del ensayo. Durante ocho meses, Ho fue monitoreado de manera continua con dispositivos portátiles, mediciones fisiológicas y un 'copiloto de IA' que calculó su edad biológica en 32 años. La diferencia con su edad real fue de casi 15 años, un logro que los autores interpretan como un cambio en la flexibilidad metabólica y un hito en la medicina personalizada del envejecimiento.
El estudio, que comenzó a mediados de agosto de 2024 y aún está en curso, se propuso observar cómo responde el organismo ante distintas exigencias físicas y metabólicas, algo que los chequeos médicos anuales no pueden captar. Según Ho, el proyecto nació para comprender 'qué ocurre entre los controles médicos' y destacó que cada persona tiene su propio 'DELTA', una trayectoria única que no se define por un solo número sino por un conjunto de datos dinámicos.
¿Cómo logró el cambio? Rutinas duras y sin atajos
El protocolo que siguió el investigador fue extremo y no apto para todos. Implicó ayunos diarios de cerca de 20 horas, con períodos de 48 horas sin ingesta calórica, más un entrenamiento diario de 90 minutos de fuerza o cardio cada mañana. La dieta fue estructurada alrededor de verduras de hoja, semillas, aceite de oliva, proteínas magras y estilo mediterráneo. Las bebidas se limitaron a agua, electrolitos, café y té negro, sin azúcar ni leche.
Uno de los hallazgos más relevantes fue el cambio metabólico, la velocidad con la que el cuerpo pasa de usar azúcar a usar grasa como fuente de energía. En personas de la edad de Ho, esta transición suele demandar entre 36 y 72 horas. En su caso, el tiempo se redujo a 16,5 horas, lo que los autores consideraron una mejora de la flexibilidad metabólica.
Datos concretos de la mejora
- Frecuencia cardíaca en reposo: pasó de 65 a 46 latidos por minuto (indicador de eficiencia cardíaca).
- Sueño: el horario se adelantó de después de la medianoche a cerca de las 21:00, y la duración total pasó de 5 a casi 8 horas.
- Edad biológica: de 47 a 32 años estimada.
- Microbioma: sin detección de Fusobacterium, una bacteria asociada a inflamación.
Los resultados preliminares fueron publicados en PLOS One y siguen la línea de un trabajo previo de 2024 en PNAS Nexus.
Limitaciones y proyección
El estudio no es una muestra amplia, ya que solo incluye un caso (el propio Ho), por lo que sus resultados deben tomarse con cautela y no como una recomendación universal. Aun así, el equipo de NUS Medicine cree que DELTA puede ser la base de una medicina más individualizada, donde las personas interpreten sus propios datos y ajusten sus hábitos con precisión.
Ho destacó que el proyecto 'representa un cambio hacia una ciencia de la longevidad basada en la función fisiológica' y que la investigación exhibe el potencial de Singapur en el área del envejecimiento personalizado. Los participantes no deben intentar estas rutinas sin supervisión médica, advierten los especialistas.