El sistema de franquicias argentino crece a paso firme
Según datos de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), en los últimos doce meses se abrieron 1.925 nuevas franquicias en el país. Este crecimiento consolida un sector que ya reúne más de 2.000 marcas y cerca de 60.000 puntos de venta en todo el territorio nacional. Además, el 92% de las cadenas impulsó la apertura de nuevos locales en el último período.
El repunte se da en un contexto de señales mixtas para el consumo, con una economía que crece pero con fuerte desigualdad sectorial. “En 2026 la variable clave no es el crecimiento, sino la eficiencia. El consumidor hoy compara, decide y penaliza. Ya no compra a ciegas”, advierte Daniel Arce, socio fundador de la consultora Franquicias Que Crecen. “El mercado se polariza, y las marcas que no saben en qué segmento juegan quedan en el medio, que es el peor lugar para estar.”
¿Cuánto hay que invertir?
Uno de los puntos clave para los inversores es el nivel de inversión requerido. De acuerdo con los datos relevados, el 74% de las franquicias que operan en Argentina exige una inversión de entre USD 16.000 y USD 100.000. Dentro de ese universo:
| Rango de inversión | Porcentaje de franquicias |
|---|---|
| Hasta USD 30.000 | 20% |
| Hasta USD 50.000 | 22% |
| USD 16.000 – USD 100.000 | 74% (total) |
Estos montos habilitan el ingreso de pequeños inversores que buscan resguardar capital en un negocio de economía real. La amplitud de la oferta es uno de los aspectos menos conocidos: la franquicia va desde el autoempleo hasta inversiones pensadas para grupos que quieren llevar una marca a otro territorio.
Según los especialistas, quien busca una franquicia de entre USD 16.000 y USD 35.000 suele estar buscando un empleo para él y su familia, o una vía para salir de la relación de dependencia. En cambio, las inversiones de USD 80.000 a USD 100.000 corresponden en su mayoría a personas que ya tienen su hogar y su auto, y quieren emprender con un perfil más administrativo, delegando la operación diaria.
Rubros con mayor potencial
La gastronomía continúa concentrando cerca del 40% del sistema de franquicias y sigue liderando el mercado. Pero el crecimiento ya no pasa por los grandes salones, sino por formatos compactos de entre 30 y 60 metros cuadrados, enfocados en el consumo cotidiano, el take away y el delivery.
“La expansión la lideraron los almuerzos: locales fast food, especialmente casas de empanadas y pizzas de bajo costo, distribuidos en locales pequeños en todos los centros urbanos. Hay uno o dos por cuadra y todos trabajan, porque cambió el consumo”, explica Arce. También destacan los centros de estética (uñas, pestañas, cejas) en locales de unos 50 metros.
Más allá de la gastronomía, emergen sectores impulsados por nuevos hábitos:
- Movilidad eléctrica: monopatines, bicicletas y soluciones de transporte urbano.
- Servicios de construcción, humedad, refacciones del hogar y energías renovables.
- Bienestar: gimnasios, estudios de pilates, spas y centros de estética.
- Negocios altamente automatizados, como lavanderías autoservicio, que permiten administrar con pocas horas diarias.
La tecnología, condición para competir
“La tecnología ya no es un diferencial, sino una condición obligatoria para competir”, afirma Marcelo Bernardini, socio consultor de Franquicias Que Crecen. La inteligencia artificial se integra en la gestión de stock, análisis de consumo, capacitación de franquiciados y planificación comercial. Esto permite acompañar redes más grandes con estructuras más eficientes.
Otro fenómeno en auge es la internacionalización de marcas argentinas. Cada vez más empresas locales desarrollan modelos de franquicia preparados para expandirse en Latinoamérica, y crece la figura del master franquiciado, inversores que adquieren derechos para desarrollar una marca en un territorio específico.
El sistema, concluyen desde la consultora, dejó de ser exclusivo para emprendedores que buscan autoempleo. Hoy conviven modelos de autoempleo con negocios administrados por equipos profesionales, franquicias automatizadas e inversiones de escala regional. La clave está en ofrecer procesos eficientes, una propuesta de valor validada y posibilidades reales de crecimiento frente a un consumidor cada vez más exigente.
Fuente: Infobae