El riesgo país argentino subió a 489 puntos básicos, el nivel más alto desde el 10 de junio, mientras los bonos soberanos en dólares acumulan pérdidas en agosto. Analistas explican los factores locales y externos que presionan a los activos argentinos.

El riesgo país argentino volvió a escalar y se ubicó este lunes en 489 puntos básicos, el valor más alto desde el 10 de junio, según el índice elaborado por JP Morgan. El indicador, que mide la diferencia entre la tasa que pagan los bonos soberanos argentinos y la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos (considerados libres de riesgo), avanzó 15 unidades en la jornada, en un contexto de caída generalizada de los títulos argentinos en Wall Street.

Bonos en baja y pérdidas en agosto

Durante agosto, los bonos hard dollar —Bonares y Globales— acumulan una pérdida promedio del 3%, mientras que el riesgo país registró un ascenso superior a los 50 puntos básicos en el mismo período. Este lunes, sin actividad en el mercado local por el feriado del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, los bonos que se operan en Nueva York mostraron bajas de hasta 0,8%: el Global 2030 (GD30) cayó 0,3%, el Global 2038 (GD38) retrocedió 0,6% y el Global 2035 (GD35) cedió 0,8%.

Las acciones argentinas también cerraron con mayoría de bajas: Loma Negra (-1,1%) fue la principal perdedora, seguida por Grupo Supervielle (-0,9%) y Central Puerto (-0,5%). En contraste, YPF subió 5,3% y Banco Macro avanzó 1,6%.

¿Por qué sube el riesgo país?

Los analistas coinciden en que la debilidad de los activos argentinos responde más a factores internos que a un shock externo. Desde Cohen Aliados Financieros señalaron: “Después de varios meses operando por encima de sus pares emergentes, los bonos argentinos corrigieron y el mercado volvió a mirar los fundamentos locales, con una actividad que sigue sin consolidarse y un 2027 que empieza a asomar”.

Por su parte, GMA Capital indicó que, aunque el tipo de cambio mayorista encontró estabilidad en torno a los $1.492 en los últimos días, “la calma cambiaria no llegó a replicarse en el resto de los activos locales: el equity profundizó la corrección y el riesgo país continuó escalando”. La firma remarcó que el promedio de los emergentes se mantuvo estable y los Treasuries no registraron movimientos significativos, por lo que la debilidad argentina responde a “factores idiosincráticos”.

El equipo de IEB sostuvo que “la renta fija argentina se despegó del acople que venía mostrando respecto a la volatilidad en el frente internacional”. Entre los motivos mencionaron un menor apetito por el riesgo global, encuestas políticas que reflejan una caída en la aprobación del oficialismo de cara a las elecciones de 2027 y una economía que sigue mostrando disparidades entre sectores.

La consultora 1816 agregó que fijar los $1.500 como techo de corto plazo para el tipo de cambio afectó la dinámica de la deuda en dólares, y vinculó el comportamiento de los bonos y acciones a “las últimas encuestas, que sugieren que la aprobación de Milei volvió a mínimos —o casi mínimos— de su gestión”.

Contexto externo: tasas en EE.UU. en máximos

La cautela financiera también impactó sobre los bonos del Tesoro estadounidense, cuyo rendimiento a 10 años se ubicó en 4,72% anual, el nivel más alto en dos décadas, en un contexto de elevado déficit fiscal en Estados Unidos. Los plazos a 20 y 30 años rondaron el 5,31%.

El riesgo país argentino había tocado un mínimo en más de ocho años al ubicarse en 403 unidades hace algunas semanas, pero ahora se acerca a los 500 puntos, un nivel que refleja una creciente desconfianza de los mercados ante las perspectivas económicas y políticas del país.

Fuentes: Infobae y El Día