Estados Unidos alcanzó un hito que nadie celebra: su deuda pública superó por primera vez la barrera de los US$40 billones. Según los datos del Departamento del Tesoro publicados este miércoles, el pasivo total asciende a US$40.047.425.768.420, un monto que equivale al 124% del PIB estadounidense, el nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial.
El récord se conoce en un momento de fuerte tensión en los mercados, con el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años escalando hasta 5,3%, su nivel más alto desde 2007. La combinación de una deuda récord, déficits fiscales elevados y tasas de interés crecientes genera un círculo vicioso que preocupa a economistas de todo el mundo.
Cómo se llegó a esta cifra histórica
El crecimiento del endeudamiento estadounidense fue vertiginoso en la última década:
| Período | Deuda pública |
|---|---|
| Enero 2017 (asumió Trump) | US$19,95 billones |
| Hace 10 años | US$19,4 billones |
| Octubre 2025 | US$38 billones |
| Marzo 2026 | US$39 billones |
| Agosto 2026 | US$40,047 billones |
La cifra se alcanzó dos ejercicios fiscales antes de lo previsto por la Oficina de Presupuesto del Congreso, que proyectaba superar el umbral recién en 2028. La aceleración responde a múltiples factores: los programas de estímulo de la pandemia, el gasto militar por la guerra contra Irán, las rebajas impositivas de la Ley Grande y Hermosa (OBBBA) y la devolución de aranceles que la Corte Suprema declaró ilegales.
El problema de los intereses
El dato más preocupante es el costo financiero. Según estimaciones citadas por El País, el pago de intereses de la deuda alcanzará este año los US$1,4 billones, y se espera que en dos años supere a la Seguridad Social como el mayor gasto del gobierno federal. La deuda en manos de inversores privados es de US$32,3 billones, mientras que US$7,8 billones corresponden a obligaciones entre agencias del propio gobierno.
"Cuarenta billones de dólares de deuda no existen únicamente en los libros de contabilidad del gobierno; se sienten en toda la economía y acaban repercutiendo en los bolsillos de la gente", advirtió Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable.
La respuesta de Washington
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que duplicará las recompras de deuda pública en los mercados secundarios, de US$2.000 millones a US$4.000 millones por operación, a partir del 9 de septiembre. La medida busca inyectar liquidez al sistema y contener el aumento de los rendimientos. Wall Street reaccionó positivamente: el Dow Jones subió 0,22%, el S&P 500 0,24% y el Nasdaq 0,16%.
Donald Trump, por su parte, volvió a presionar a la Reserva Federal para que baje las tasas: "Tenemos un país muy poderoso y estamos superando estas tasas de interés ridículas", declaró. Pero el mercado duda de que la Fed, con un nuevo gobernador al frente (Kevin Warsh), pueda relajar su postura con la inflación aún por encima de la meta.
Impacto en Argentina
El aumento de la deuda estadounidense no es un problema aislado. Los rendimientos de los bonos del Tesoro funcionan como referencia global: si suben, se encarece el financiamiento para todos los países, incluyendo la Argentina. El riesgo país argentino ya escaló a 517 puntos básicos, el nivel más alto desde mayo, y los bonos soberanos acumulan caídas.
Para un país que necesita acceder a los mercados internacionales, un escenario de tasas globales más altas significa más dificultades para obtener financiamiento. La combinación de incertidumbre electoral local y presión externa genera un cóctel que los inversores miran con cautela.
El desafío para Washington será evitar que el crecimiento de la deuda y de los intereses termine generando una dinámica cada vez más difícil de contener. Mientras tanto, los mercados observan con atención cada movimiento del Tesoro estadounidense, conscientes de que la salud fiscal de la mayor economía del mundo condiciona el destino de todas las demás.