Un encuentro cargado de emociones
En el marco del especial por los 200 programas de “La mañana con Moria” (El Trece), la conductora vivió uno de los momentos más íntimos y conmovedores de su carrera televisiva. Durante la emisión del jueves 14 de agosto de 2026, Moria Casán estableció una comunicación telefónica con su hija, Sofía Gala Castiglione, quien actualmente la interpreta en la miniserie biográfica que ya está disponible en Netflix.
Lo que comenzó como una simple conversación promocional se transformó rápidamente en un diálogo profundo y espontáneo sobre la maternidad, los recuerdos compartidos y las heridas del pasado. La diva, conocida por su desparpajo y carácter fuerte, dejó ver una faceta mucho más sensible y vulnerable.
“Te quiero felicitar, ante todo, por lo buena mamá que sos”, le dijo Moria a su hija, con la voz quebrada.
La confesión que conmovió a todos
En un pasaje especialmente revelador, Moria Casán reconoció públicamente las ausencias que marcaron la crianza de Sofía. “Yo nunca me levanté para hacerte una sopa”, confesó con sinceridad, admitiendo que su intensa carrera artística le impidió tener ciertos gestos cotidianos con su hija.
Lejos de idealizar su papel como madre, la One reconstruyó junto a su hija una memoria familiar llena de matices. La propia Sofía intentó quitarle dramatismo al momento: “Pero hiciste otras cosas, mami. Hay muchas maneras de ser mamá”, respondió con cariño y comprensión.
Otro de los momentos más personales ocurrió cuando Moria recordó que durante la infancia de Sofía decidió dejar de grabarla con una cámara de video. “Me estaba perdiendo a la chica, a mi hijita. La tiré, creo que la perdí. Nunca más agarré el video”, explicó, revelando que sintió que la tecnología la alejaba de vivir plenamente esos momentos junto a su hija.
El orgullo de una madre
La emoción también tuvo lugar para el reconocimiento. Moria destacó con admiración la dedicación de Sofía en la crianza de sus hijos, Helena y Dante, y valoró especialmente las decisiones profesionales que tomó su hija para poder estar presente en sus vidas.
“Hacés todo lo que podés y mucho más. Desde chiquita, cómo la criaste a Helena, cómo los criás... Voy a llorar”, expresó la conductora, mientras las lágrimas comenzaban a aparecer. Sofía, fiel al humor que comparte con su madre, intentó descomprimir el momento: “Si querés llorar, llorá, mamita”.
Moria también elogió el hecho de que su hija haya priorizado la familia por sobre ciertas oportunidades laborales: “No aceptás hacer teatro muchas veces de miércoles a domingo... no es porque no quieras trabajar, sino porque querés estar con tu familia”, señaló con orgullo.
La única hamburguesa de su vida
El diálogo también tuvo espacio para el humor y la nostalgia. Moria intentó recordar alguna experiencia en la cocina durante la infancia de Sofía y lanzó: “Creo que una vez te hice una hamburguesa”. La respuesta de su hija fue inmediata y contundente: “La mejor hamburguesa de mi vida”, dijo entre risas, sellando el momento con la complicidad que las caracteriza.
La serie que las unió aún más
Esta emotiva conversación coincide con el estreno de la esperada miniserie biográfica sobre la vida de Moria Casán en Netflix, dirigida por Javier Van de Couter. La producción, de 8 episodios, cuenta con tres actrices interpretando a la diva en distintas etapas de su vida: Sofía Gala Castiglione (inicios), Griselda Siciliani (era mediática) y Cecilia Roth (madurez).
Sofía compartió el impacto emocional que le generó encarnar a su propia madre: “Lloré mucho en muchas oportunidades, en muchas escenas, incluso en escenas donde no tenía que llorar. Tuve que parar la filmación para irme, llorar un rato y volver”, confesó durante la entrevista.
La actriz también habló sobre el proceso de desprenderse de la historia una vez estrenada: “Siento que ahora que salió, ya no nos pertenece solamente a nosotras. Había algo en el ámbito de lo íntimo y de lo privado... En el momento que se estrena te deja de pertenecer. Así que por un lado es un duelo y por el otro lado también es un alivio”, explicó.
La miniserie no solo reconstruye la vida de una de las figuras más emblemáticas del espectáculo argentino, sino que también aborda momentos difíciles, como la violencia de género que sufrió con su primer marido, Juan Carlos Bojanich, y el abuso de su abuelo. En este sentido, Moria fue demandada por hablar públicamente de esas experiencias, pero la Justicia la avaló por libertad de expresión.
Un cierre con amor
El diálogo culminó con muestras de afecto y la promesa de un reencuentro familiar. Moria despidió a Sofía con palabras que sintetizan el espíritu de la conversación: “A Sofía, Sofía Gala, Dante Della Paolera, Elena Tuñón. Los amo, son mi familia, son mi todo. Así que muchas gracias”.
Sin dudas, una emisión que quedará en la historia del programa y que demostró que, detrás de la diva, hay una madre que supo reconocer sus errores y celebrar los aciertos de su hija.