El presidente francés Emmanuel Macron fue captado disfrutando de una moto acuática y surf foil durante sus vacaciones en el fuerte de Brégançon, en pleno 'verano apocalíptico' de Francia, con cinco olas de calor, sequía e incendios históricos. La publicación de las imágenes por Paris Match desató una ola de críticas de la oposición, que lo acusa de desconectado y de 'eco-hipocresía'.

Unas vacaciones que encienden la polémica

Las fotografías publicadas por la revista Paris Match muestran al presidente francés Emmanuel Macron surcando las aguas del Mediterráneo a bordo de una moto acuática y practicando surf foil, una disciplina en la que la tabla se eleva sobre el agua gracias a una aleta submarina. Las imágenes, tomadas en la residencia presidencial de verano de Brégançon, en la Costa Azul, se difundieron mientras Francia atraviesa una temporada extrema: cinco olas de calor, una sequía severa e incendios forestales que ya fueron calificados como los peores desde 1949.

La portada de la revista, que muestra a Macron disfrutando de sus últimos días de descanso antes de dejar el Elíseo en 2027, fue inmediatamente criticada por la oposición. La líder ecologista Marine Tondelier, candidata a las elecciones presidenciales, ironizó en la red X: “¿Habéis visto mi enorme moto acuática, qué rápido va?” y añadió: “En pleno verano apocalíptico, nuestro presidente se ofrece un publirreportaje de sus vacaciones”. Tondelier señaló además que el país ha sufrido “miles de muertos” por las olas de calor y unos incendios históricos.

“Mientras Francia arde y una parte de los franceses no ha podido irse de vacaciones, el presidente se divierte en una moto acuática. ¿Es ese el mensaje? Es todo un éxito.” — Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista.

Críticas desde todo el arco político

El líder socialista Olivier Faure también se sumó a las críticas con un mensaje en X: “Durante la ola de calor, cuando Francia arde, cuando una parte de los franceses no ha podido irse de vacaciones, el presidente se divierte en moto acuática en Brégançon. ¿Ese es el mensaje? Menudo acierto”. Desde el Partido Comunista, el senador Pierre Ouzoulias calificó las imágenes de “indecentes” y afirmó que habría preferido ver al mandatario “en un camión de bomberos ayudando a apagar el incendio”.

Hasta la extrema derecha se pronunció. La diputada de Agrupación Nacional Edwige Diaz dijo a Franceinfo que entiende que las imágenes “hayan podido chocar”, pero consideró que hay “asuntos más importantes” y que ella prefiere que Macron “sea eficaz durante todo el año”.

La respuesta del Elíseo

Desde el entorno presidencial intentaron quitarle peso a la controversia. Aseguraron que el fotógrafo no tuvo ningún acceso autorizado para realizar el reportaje y recordaron que, desde que Macron llegó al poder en 2017, se publican cada verano fotografías obtenidas sin autorización durante sus vacaciones. El artículo que acompaña las imágenes señala que, pese a las actividades recreativas, Macron pasa buena parte del día al teléfono y dispone en Brégançon de un despacho preparado para continuar con sus funciones.

Un déjà vu: la polémica de 2022

El episodio reaviva el recuerdo de una controversia casi idéntica ocurrida en agosto de 2022. En aquella ocasión, Macron también fue fotografiado a bordo de una moto acuática mientras Francia combatía devastadores incendios forestales y sufría una fuerte ola de calor. Las imágenes causaron un gran revuelo porque apenas semanas antes el presidente había pedido a los franceses un “esfuerzo de solidaridad” para reducir el consumo energético, en plena crisis por la invasión rusa de Ucrania y el temor a un corte del suministro de gas. La diputada verde Sandrine Rousseau llegó a afirmar que las imágenes confirmaban que Macron “no entiende el cambio climático” y que, frente a la emergencia ambiental, “es criminal no entenderlo”. Las motos acuáticas consumen varias veces más combustible que un automóvil familiar, un dato que alimentó las acusaciones de “eco-hipocresía” contra el mandatario.

Contexto: un verano extremo

Francia está viviendo uno de los veranos más duros de su historia reciente. Según los datos difundidos por los medios, el país ha registrado cinco olas de calor que han dejado miles de muertos (las autoridades no han dado cifras oficiales, pero los servicios de salud reportan un exceso de mortalidad). Además, la sequía afecta a gran parte del territorio y los incendios forestales han arrasado miles de hectáreas, especialmente en el departamento de Gironda, donde el incendio fue calificado como el peor desde 1949. La crisis climática es un tema central en el debate público, y la imagen del presidente disfrutando de lujosas actividades acuáticas contrasta con la realidad de muchos ciudadanos que no pueden irse de vacaciones.

Un presidente con apoyo en ascenso, pero aún bajo escrutinio

A pesar de las críticas, Macron ha visto mejorar ligeramente su imagen en los últimos meses. Según el último sondeo de Elabe para Les Echos, su apoyo subió al 24%, cinco puntos más que en enero y diez más que en octubre pasado, cuando alcanzó un mínimo histórico del 14%. Otro sondeo del instituto CSA para Journal du Dimanche lo sitúa en el 28%. Los franceses valoran su actuación en la escena internacional, como su rol en la crisis de Irán o el conflicto en Ucrania. Sin embargo, sigue siendo, junto con François Hollande, el presidente francés peor valorado de la V República. Con las elecciones presidenciales a ocho meses, estas vacaciones son sus últimas como jefe de Estado, y el episodio de la moto acuática podría pasar factura a su intento de consolidar un legado.