A una semana del devastador sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia, el balance oficial registra 289 muertos y 143 desaparecidos. Mientras los equipos de rescate dan paso a la recuperación de pertenencias, Argentina prepara el envío de un avión Hércules con ayuda humanitaria y plantas potabilizadoras para la zona cero.

La cifra que duele: 289 vidas perdidas y 143 familias en la espera

El terremoto de magnitud 7,4 que azotó Colombia el pasado 10 de agosto dejó un saldo que todavía no termina de escribirse. Según el último balance oficial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), son 289 las personas fallecidas, 4.187 los heridos y al menos 143 los desaparecidos.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que recibió 298 cuerpos provenientes de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. De ellos, 288 fueron plenamente identificados y solo 10 permanecen sin identificar. Entre los cuerpos recibidos se encuentran los de 21 menores de edad, lo que añade una capa de dolor a una tragedia que ya es histórica.

Balance oficial del terremoto en Colombia
  • 🕯️ 289 fallecidos
  • 🏥 4.187 heridos
  • 🔍 143 desaparecidos
  • 🏚️ 127.557 viviendas averiadas
  • 🏥 285 centros de salud afectados
  • 🧒 21 menores de edad entre los cuerpos recibidos

El epicentro y las ciudades más golpeadas

El movimiento telúrico tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en las primeras horas de la mañana del 10 de agosto. La zona de mayor impacto se concentró en el centro y occidente del país, con Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó entre las ciudades con daños más severos.

En Cali, las Torres del Limonar, un complejo de edificios residenciales que colapsó por completo, se convirtió en el símbolo de la tragedia. Allí, los vecinos organizaron una campaña para recuperar pertenencias entre los escombros. “Nos quedamos con los recuerdos, tienen un enormísimo valor sentimental”, dijo una mujer a la AFP mientras sostenía una foto familiar rescatada entre las ruinas, con una mezcla de “alegría, tristeza y nostalgia”.

Argentina se pone la camiseta: parte el Hércules con ayuda

El Gobierno argentino, a través del Ministerio de Defensa a cargo de Carlos Presti, confirmó que este martes 18 de agosto partirá un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina rumbo a las zonas más afectadas. La misión incluirá:

  • Una planta potabilizadora de agua para abastecer de agua segura a la población y al personal de rescate.
  • Una cocina de campaña militar con capacidad para alimentar a cientos de damnificados.
  • Personal del Ejército con perfil voluntario para tareas de logística, apoyo y recuperación.

Según informó TN, el operativo también prevé el envío de un avión Embraer para complementar el traslado de insumos y personal.

Este despliegue no es un caso aislado: a fines de junio, Argentina ya había enviado dos aeronaves similares a Venezuela tras los terremotos que afectaron ese país, con 38 personas a bordo, equipos de almacenamiento de agua, generadores, carpas, material de comunicaciones y perros de búsqueda con sus guías.

La solidaridad internacional se moviliza

Argentina se suma así a una red de países que ya canalizaron asistencia. Estados Unidos aportó US$26,5 millones, el Banco Mundial US$200 millones, los Emiratos Árabes Unidos US$10 millones y el Papa León XIV donó 100.000 euros. La reconstrucción de Cali, una de las ciudades más afectadas, está estimada en US$3.200 millones.

El presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, declaró la emergencia económica y habló directamente con Donald Trump y Benjamin Netanyahu para coordinar apoyos. Además, se organizó un partido solidario “Levantemos a Colombia” que se jugará el 21 de agosto en el estadio El Campín de Bogotá.

Una semana después: el rescate da paso al duelo

En muchos edificios, las tareas de rescate ya se dieron por finalizadas. El cansancio y la angustia hicieron mella en voluntarios, damnificados y familiares. Colombia activó una red de apoyo psicológico virtual y presencial en todo el país, y los profesionales viajan a las zonas más devastadas para contener a los sobrevivientes.

El flamante contralor general, Jorge Eliécer Laverde, prometió: “Voy a auditar cada peso destinado a la atención del terremoto. El control fiscal en estas situaciones debe ser implacable”.

En el plano simbólico, Papo Amin, presidente del Concejo de Bogotá, expresó en redes: “Colombia no se rinde, nos vamos a levantar. Sigamos ayudando, que la solidaridad no pare”.

Con información de Clarín, Infobae, TN y La Nueva.