Un ultimátum que no se cumple
El estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más vitales del planeta por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, seguirá bajo control de Irán. Así lo confirmó este martes Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador del régimen, en un discurso transmitido por la televisión estatal durante su visita a Irak.
“Hasta que Estados Unidos no cumpla sus compromisos en el memorándum, incluyendo el levantamiento del bloqueo, la liberación de los activos congelados, el levantamiento del embargo petrolero, el fin de las amenazas y las operaciones militares en todos los frentes, el estrecho no se abrirá”, sentenció Qalibaf, según la agencia Tasnim.
Las condiciones iraníes
Teherán exige, de manera explícita, cuatro puntos innegociables:
- Levantamiento del bloqueo naval impuesto por EE.UU. en la zona.
- Descongelación de los activos iraníes retenidos en el extranjero.
- Fin del embargo petrolero que asfixia la economía persa.
- Cese de las operaciones militares en todos los frentes, incluidos los ataques con drones y misiles.
Qalibaf aseguró que Irán aprovechó el plazo de 60 días del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio de 2026 para “aumentar su resiliencia económica y reconstruir sus capacidades de defensa”. Y advirtió: “Estamos listos para infligir una derrota más severa al enemigo que antes, en proporción a sus acciones y agresión”.
Una guerra que empezó en febrero
El conflicto entre Irán y Estados Unidos estalló el 28 de febrero de 2026 con ataques estadounidenses-israelíes que desencadenaron una guerra regional. Aunque ambas naciones firmaron una tregua en abril, los enfrentamientos esporádicos persisten, especialmente en la zona de Ormuz, donde Irán mantiene el control desde el inicio del conflicto.
El régimen iraní exige a los buques que soliciten permiso de paso y paguen tarifas por servicios de tránsito, una medida rechazada por Washington y los países del Golfo. Mientras tanto, Irán y Omán llevan semanas negociando el futuro de la navegación en el estrecho. Según Teherán, las coordenadas geográficas de la ruta permitida ya fueron acordadas entre ambos países.
Trump redobla la apuesta
En un nuevo giro, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó este lunes con atacar Omán si el país “se interpone” a sus objetivos, pese a que Mascate ha actuado como mediador en todo el proceso. A Irán le sugirió que debe “izar la bandera blanca” y “rendirse”, y afirmó que “pronto” declarará el estrecho de Ormuz como “territorio de los Estados Unidos”.
“Tenemos el bloqueo, ningún barco pasa, a menos que nosotros queramos que lo haga”, remarcó Trump, en declaraciones que el analista internacional Andrés Repetto, en diálogo con LN+, calificó como “todo real, verificado por agencias internacionales”.
Recompensas por soldados capturados
La Guardia Revolucionaria iraní oficializó el pago de 30.000 dólares por cada soldado estadounidense capturado, cifra que asciende a 60.000 dólares si la captura la ejecuta una mujer. Esta medida, difundida por agencias internacionales, refleja la tensión extrema en la región.
Repetto explicó que “Estados Unidos ha evitado ir por tierra justamente para evitar este tipo de situaciones”, y advirtió que “hay analistas que hablan de la posibilidad de que lo que vimos hasta ahora es la calma antes de la tempestad, y que Irán se está preparando para una ofensiva mucho mayor”.
Impacto global
El cierre del estrecho de Ormuz ya tiene consecuencias en los mercados internacionales: el petróleo superó los 90 dólares por barril y el Brent ronda los 87 dólares. Arabia Saudita ha desviado sus exportaciones para evitar la zona, pero la mayoría de los productores del Golfo aún carecen de una alternativa fiable.
La guerra, que ya lleva más de cinco meses, mantiene en vilo a la economía mundial. Mientras tanto, el plazo de 60 días del memorando venció el 17 de agosto de 2026 sin avances concretos, y las negociaciones parecen estancadas en un callejón sin salida.
Fuentes: Deutsche Welle | Infobae | La Nación