El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, reafirmó este martes su compromiso de recuperar el mando operativo total de las Fuerzas Armadas antes de 2030, en respuesta a la decisión de Donald Trump de reducir los ejercicios militares conjuntos por su 'muy buena relación' con Kim Jong Un. Seúl busca fortalecer su autonomía defensiva en un contexto de creciente incertidumbre regional.

Corea del Sur insiste en recuperar el control total de sus FFAA

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha marcado como objetivo prioritario recuperar el mando operativo total (OPCON) de sus Fuerzas Armadas, incluso en tiempos de guerra, antes de que finalice su mandato en 2030. Así lo declaró este martes durante una reunión de gabinete, según informó la agencia surcoreana Yonhap.

Lee subrayó que esta transferencia es esencial para "reforzar aún más las capacidades del Ejército" en un momento en que los conflictos evolucionan hacia una guerra híbrida y los cambios en seguridad nacional son constantes. "La base de la seguridad se fortalecerá al tiempo que nuestro valor e importancia como aliados crecerán a medida que fortalezcamos nuestras propias capacidades", explicó.

¿Qué es el mando operativo (OPCON)?

Seúl ejerce el control operativo de sus tropas en tiempos de paz desde 1994. Sin embargo, en caso de un conflicto armado a gran escala en la península de Corea, las fuerzas surcoreanas y estadounidenses se integrarían en un mando conjunto liderado por Washington. Este esquema es un legado de la Guerra de Corea, cuando Seúl cedió el mando a un comando de la ONU dirigido por EE.UU. A finales de los años 70, fue transferido al Mando Conjunto de Fuerzas de Corea del Sur y EE.UU.

Condiciones para la transferencia

La recuperación total del mando operativo exige que Corea del Sur cumpla una serie de condiciones operativas y tecnológicas, como el desarrollo de sistemas de defensa antimisiles y otras capacidades clave. El gobierno de Lee ha insistido en que este proceso es fundamental para garantizar la soberanía y la preparación militar del país.

La decisión de Trump y su impacto

Las declaraciones de Lee llegan dos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara en redes sociales que había ordenado al Pentágono reducir "sustancialmente" los ejercicios militares conjuntos en Corea del Sur, citando su "muy buena relación" con el líder norcoreano Kim Jong Un. Trump argumentó que estos ejercicios "no solo son costosos" sino que envían "una señal totalmente inapropiada y hostil" a un país que, según él, se ha mostrado "pacífico y respetuoso".

Esta postura ha generado preocupación en Seúl, que ve en la reducción de maniobras una posible señal de debilitamiento del compromiso de seguridad de EE.UU. en la región. La respuesta de Lee, reafirmando el objetivo de recuperar el OPCON, busca demostrar que Corea del Sur está dispuesta a asumir un mayor protagonismo en su propia defensa, independientemente de los vaivenes políticos de Washington.

Contexto regional y alianzas

La península de Corea sigue siendo uno de los puntos más tensos del mundo, con Corea del Norte desarrollando misiles balísticos y realizando pruebas nucleares. La alianza entre Seúl y Washington ha sido la piedra angular de la seguridad surcoreana durante décadas, pero la reciente decisión de Trump ha abierto un nuevo capítulo de incertidumbre. Mientras tanto, Corea del Sur también ha mostrado interés en estrechar lazos con otros socios, como Japón y la OTAN, para diversificar su red de seguridad.

La comunidad internacional observa con atención estos movimientos, ya que cualquier cambio en el equilibrio militar de la región podría tener repercusiones globales. La insistencia de Lee en recuperar el mando operativo total es un paso claro hacia una mayor autonomía estratégica, aunque el camino está lleno de desafíos técnicos y políticos.