En plena escalada del conflicto en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva campaña para aislar económicamente a Irán, amenazando con 'consecuencias económicas tremendas' a cualquier país que haga negocios con Teherán. La medida, que podría generar una confrontación directa con China, llega tras el fracaso de los ataques militares y mientras Irán responde con desafío.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un giro radical en su estrategia hacia Irán: tras meses de ataques militares que no lograron doblegar a Teherán, ahora apuesta por una 'operación económica aplastante' que incluye amenazas directas a los socios comerciales de la república islámica.

En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump escribió: 'Hoy anuncio la operación económica más aplastante jamás realizada contra ningún país'. Y advirtió: 'Cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales brinden cualquier tipo de salvavidas a Irán, enfrentará consecuencias económicas tremendas'.

El contexto: una guerra que no termina

La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 y ya se acerca a los seis meses. El mes pasado, Trump pausó los ataques tras dos semanas de bombardeos nocturnos que no lograron llevar a Teherán a la mesa de negociaciones. Asesores del Pentágono habrían informado que Estados Unidos casi agotó su lista de objetivos en Irán y que la campaña militar alcanzó sus límites de efectividad.

El costo del conflicto y la proximidad de las elecciones de medio término en Estados Unidos presionan a Trump, que ahora busca un cambio de estrategia. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que el lunes revelará nuevas medidas punitivas, que describió como 'las sanciones más duras de la historia'.

La 'Operación Furia Económica'

El Tesoro estadounidense ya viene ejecutando desde hace meses la 'Operación Furia Económica' (Operation Economic Fury), con sanciones dirigidas a cortar el financiamiento de Irán. Además, un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz busca impedir que los puertos iraníes exporten petróleo, vital para la economía del país.

En su anuncio del miércoles, Trump enumeró actividades que deben cesar de inmediato: 'contrabando de petróleo, líneas de intercambio, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de barcos, empresas fachada'. Esto sugiere la posibilidad de sanciones secundarias contra países que compren petróleo iraní.

China, el gran desafío

Los expertos advierten que esta medida podría llevar a una confrontación directa con China, el mayor socio comercial de Irán. Gregory Brew, analista senior de Eurasia Group, señaló que 'cualquier nueva medida económica que Estados Unidos pueda usar deberá estar dirigida a los socios comerciales de Irán', pero será 'difícil para Estados Unidos dirigir tales acciones contra China, el país que más importa para el futuro económico de Irán'.

Además, se espera que el presidente chino Xi Jinping visite Estados Unidos el próximo mes, lo que complica aún más cualquier intento de apuntar a las importaciones chinas de petróleo iraní.

La respuesta de Irán: desafío y reconocimiento de problemas

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, calificó la amenaza de nuevas sanciones como una maniobra 'desesperada'. En un video publicado en Telegram, afirmó: 'El hecho de que hayan pasado de operaciones militares a sacar los mismos viejos planes muestra que están desesperados'. Y agregó: 'Nunca hemos tenido miedo. Todas sus acciones, ya sean bloqueos u otros movimientos militares, han fracasado, y esta nueva cuestión también fracasará'.

Sin embargo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reconoció en un discurso transmitido por televisión estatal que Trump ha sumido al país en 'una guerra económica, militar y de seguridad a gran escala'. Pezeshkian admitió: 'Entiendo que tenemos muchos problemas en la sociedad en este momento. Estamos tratando de prevenirlos tanto como podamos', y mencionó la inflación, los problemas de subsistencia y el desempleo.

Irán ha enfrentado varias oleadas de protestas masivas en los últimos años, a menudo desencadenadas por dificultades económicas. A finales de diciembre pasado, un movimiento de protesta inicialmente provocado por el aumento del costo de vida se convirtió en manifestaciones masivas contra los gobernantes. Las autoridades reportaron más de 3.000 muertos durante esos disturbios, acusando a Estados Unidos e Israel de orquestar la violencia.

El nuevo jefe de seguridad iraní amenaza a los vecinos

El nuevo líder del máximo órgano de seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, un halcón de línea dura, advirtió a los países vecinos que no se unan a los esfuerzos de Estados Unidos para asfixiar la economía iraní. En una entrevista transmitida el sábado por televisión estatal, Rezaei dijo que Irán atacará las rutas de envío de petróleo alternativas al estrecho de Ormuz si los vecinos se unen a la 'guerra económica' de Estados Unidos. Esos vecinos serían 'considerados enemigos' y 'atacaremos sus intereses'.

Rezaei también afirmó que Irán tiene más cartas que jugar: 'Hasta ahora solo hemos atacado bases militares, pero si quieren imponernos sanciones económicas, Estados Unidos tiene empresas petroleras y económicas alrededor de Irán y en otros lugares, y las atacaremos'.

El estrecho de Ormuz: ¿territorio estadounidense?

Trump ha repetido en los últimos días la idea de declarar el estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos, compartiendo un mapa que lo identifica como tal en una publicación en redes sociales. El estrecho, por donde pasaba una quinta parte del suministro mundial de petróleo antes del conflicto, está actualmente bajo control iraní tras el colapso del acuerdo de alto el fuego firmado en junio.

Rezaei dijo que continúan las conversaciones con Omán, el vecino al otro lado del estrecho, sobre la gestión de la vía fluvial, y que se impondrán tarifas.

Emiratos Árabes Unidos suspende el comercio con Irán

Uno de los principales socios comerciales de Irán, los Emiratos Árabes Unidos, anunció el martes pasado que suspende todas las actividades comerciales, intercambios y transacciones financieras con Teherán, después de detectar dos misiles lanzados desde territorio iraní. Teherán calificó los informes de infundados. Antes de la guerra, los EAU proporcionaban más del 30% de las importaciones de Irán.

Francia y Arabia Saudita buscan rutas alternativas

Mientras tanto, el presidente francés Emmanuel Macron y el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman tienen previsto discutir planes para desarrollar rutas alternativas al estrecho de Ormuz durante la visita de dos días del líder saudita a París, que comienza este domingo. Las propuestas incluyen aumentar el comercio a través de puertos omaníes fuera del Golfo, expandir o duplicar oleoductos en Arabia Saudita y otros lugares, y desarrollar nuevos enlaces ferroviarios, según informaron funcionarios a Associated Press.

Francia y Arabia Saudita han formado un grupo de trabajo sobre conexiones energéticas y logísticas entre Medio Oriente y Europa, que se reunirá a nivel ministerial el lunes.

El impacto global

La nueva estrategia de Trump podría tener consecuencias significativas para la economía global, especialmente para los precios del petróleo y las relaciones comerciales entre las grandes potencias. Mientras Irán se mantiene desafiante, la comunidad internacional observa con atención si esta presión económica logrará lo que los ataques militares no pudieron: llevar a Teherán de vuelta a la mesa de negociaciones.