El teatro Volksbühne de Berlín se vio obligado a cancelar una jornada de natación exclusiva para niños negros y sus familias, que estaba prevista para principios de agosto de 2026. La iniciativa, que buscaba derribar barreras que alejan a estos niños de las piscinas, fue atacada por voces de la derecha y la ultraderecha, que la calificaron de "apartheid" y "discriminación".
Qué pasó
El teatro había invitado a un grupo de niños negros a disfrutar de una tarde privada en una piscina al aire libre de la capital alemana. La idea era ofrecer un espacio seguro, similar a otros eventos exclusivos que se habían realizado con otros grupos sin generar polémica. Sin embargo, la propuesta se viralizó y desató una ola de indignación entre sectores conservadores.
La política local de la CDU, Aileen Weibeler, cuestionó en redes sociales: "Berlín es una ciudad habitable, diversa, colorida y libre. ¿Por qué necesitamos espacios seguros?". Por su parte, la co-líder de la ultraderechista AfD, Alice Weidel, calificó la medida como "un apartheid" en el que "se niega temporalmente el acceso a los blancos".
Los organizadores recibieron correos racistas y amenazas, lo que los llevó a suspender el evento. El teatro defendió su decisión inicial, señalando que buscaba "desmantelar algunas de las barreras que mantienen a los niños negros alejados de la piscina".
Un historial de racismo en piscinas
Este incidente se suma a una larga lista de episodios que vinculan las piscinas con el racismo en Europa y América del Norte. A lo largo de las décadas, estos espacios han sido escenario de tensiones raciales y exclusiones.
- 2013: La ciudad suiza de Bremgarten restringió el acceso de solicitantes de asilo a las piscinas públicas.
- 2022: Un parque acuático en Rumanía fue multado con más de 2.000 euros por prohibir la entrada a niños romaníes.
- Este verano: Un lago de Halle, en el este de Alemania, negó la entrada a bañistas que no hablaran alemán.
- Países Bajos: El Instituto de Derechos Humanos falló contra una piscina que sometió a un niño negro a un control de identidad específico.
En Estados Unidos, el historiador Jeff Wiltse, autor de Contested Waters: A Social History of Swimming Pools in America, explica que las piscinas son "espacios visual, física y socialmente íntimos", lo que intensifica las ansiedades sociales. Wiltse recuerda que durante gran parte del siglo XX las piscinas públicas estuvieron segregadas racialmente, y que la desegregación en los años 40 impulsó la creación de piscinas privadas en suburbios mayoritariamente blancos.
Uno de los episodios más emblemáticos ocurrió en 1964, cuando el gerente de un motel en Florida, James Brock, arrojó ácido clorhídrico a una piscina de "solo blancos" donde nadaban manifestantes negros. Más recientemente, en 2015, un policía de Texas inmovilizó a un adolescente negro desarmado durante una fiesta en una piscina.
Consecuencias mortales: la brecha en la natación
Esta historia racializada ha dejado una profunda división en la capacidad de natación, con consecuencias trágicas. En Estados Unidos, la tasa de ahogamiento fatal de niños negros es tres veces mayor que la de niños blancos. En Inglaterra, los niños de comunidades negras, asiáticas y de minorías étnicas tienen 3,5 veces más probabilidades de ahogarse que sus pares blancos.
Según datos recientes de Sport England, el 95% de los adultos negros y el 80% de los niños negros no nadan en absoluto.
Iniciativas para cambiar la realidad
Ante este panorama, surgen proyectos como Unity Swimming, fundado en 2022 por Katrice Rodrigues. Esta organización comunitaria ofrece clases semanales dirigidas a comunidades negras y asiáticas. Rodrigues explica que enfrentan barreras culturales como el miedo al agua, la preocupación por sentirse fuera de lugar, la modestia o el cuidado del cabello negro.
"Hay un mito y un estereotipo de que los negros no pueden flotar ni nadar", afirma Rodrigues. "No es cierto, pero he tenido que corregir a dos profesores de natación experimentados que creían que era así".
La activista subraya la importancia de la natación como habilidad que salva vidas: "Es el único deporte que salva vidas. Si tienes conocimientos de seguridad en el agua, puedes ayudar a salvar la vida de otra persona, la tuya y la de toda tu familia".
El incidente de Berlín refleja que el debate sobre el racismo en las piscinas sigue vigente, pero también evidencia que hay esfuerzos concretos para derribar barreras y construir espacios más inclusivos.
Fuente: The Guardian