Un juez de California rechazó una medida cautelar y habilitó el plan de la Catalina Island Conservancy para eliminar a casi todos los ciervos de la isla. La medida busca proteger la flora nativa y reducir el riesgo de incendios, pero enfrenta una fuerte oposición de activistas y cazadores.

La Isla Santa Catalina, ubicada frente a la costa de California, será el escenario de una controvertida medida ecológica: el sacrificio de casi 2.000 ciervos mula (Odocoileus hemionus), una especie no nativa introducida hace aproximadamente un siglo por cazadores deportivos. La decisión fue confirmada por un juez del condado, que denegó una medida cautelar preliminar presentada por organizaciones animalistas.

Un plan de cinco años

El plan, impulsado por la Catalina Island Conservancy (que controla el 88% de la isla), contempla la eliminación total de los ciervos en un período de cinco años. En los próximos dos meses, se cazarán alrededor de 200 ejemplares con rifles. Los ciervos que habitan cerca de la ciudad de Avalon serán esterilizados, ya que su población es pequeña. Además, se permitirá una última temporada de caza para residentes, que se extenderá desde finales de octubre hasta mediados de diciembre de 2026.

¿Por qué es necesaria la eliminación?

Según la conservancy, los ciervos consumen arbustos nativos, impidiendo su regeneración, un problema agravado por el cambio climático. Esto permite la propagación de pastos invasores que se encienden y propagan incendios más rápido que las especies nativas. En un contexto donde California enfrenta temporadas de incendios cada vez más peligrosas, la prevención se centra en reducir las igniciones y la vegetación inflamable.

“No se puede restringir de manera realista a los ciervos para que pasten solo en áreas específicas. Desde una perspectiva científica, ecológica y de incendios, la eliminación es la mejor manera”, explicó Max Moritz, especialista en incendios de la Universidad de California.

Alternativas descartadas

La conservancy evaluó otras opciones antes de llegar a esta decisión:

  • Anticoncepción/esterilización: considerada inviable para una población tan grande.
  • Cercado: no aprobable por el impacto visual y ecológico.
  • Introducción de depredadores: generaría nuevos riesgos para la fauna local.
  • Temporadas de caza regulares: insuficientes en 40 años para controlar la población.

Oposición y apoyo

La medida generó una coalición inusual de activistas por los derechos de los animales y cazadores, que recolectaron más de 32.000 firmas en una petición en línea. La supervisora del condado de Los Ángeles, Janice Hahn, pidió al gobernador Gavin Newsom que interviniera, pero no tuvo éxito. El permiso fue aprobado en enero por el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California.

Destino de la carne y manejo de cadáveres

La carne de los ciervos sacrificados será destinada al programa de recuperación del cóndor de California o a grupos tribales locales. Los cadáveres que queden cerca de senderos o carreteras serán retirados, mientras que los de terrenos empinados se descompondrán naturalmente.

Declaraciones oficiales

Pepe Barton, director de comunicaciones de la conservancy, defendió la medida: “Nunca fue nuestra primera opción... es un sacrificio noble por parte de los ciervos que no pidieron esto... es un paso necesario para proteger la isla, las plantas y animales nativos que solo se encuentran aquí, y a los residentes y medios de vida que dependen de Catalina”.

La decisión judicial marca un precedente en la gestión de especies invasoras y el equilibrio ecológico en áreas protegidas, aunque el debate entre conservación y bienestar animal sigue abierto.