La familia de Matías Julián Álvarez Guardia, joven de 29 años asesinado el 02/08/2026 por su novia en Resistencia, Chaco, exigirá el apartamiento de la fiscal Ana González de Pacce por supuesta pérdida de imparcialidad al calificar el hecho como pelea. Mientras tanto, sus hermanas revelaron estremecedores antecedentes de violencia y control por parte de la acusada, Victoria Luz Cantero.

Una familia destrozada exige justicia y cuestiona a la fiscalía

El crimen de Matías Julián Álvarez Guardia (29), ocurrido el 02 de agosto de 2026 en Resistencia, Chaco, continúa conmocionando a la sociedad argentina. Su novia, Victoria Luz Cantero (25), se encuentra detenida e imputada por homicidio agravado por el vínculo. Sin embargo, la familia de la víctima no está conforme con el rumbo de la investigación y planea dar un paso drástico en los próximos días.

Según informaron Infobae y Diario Norte, el abogado de la familia, Juan Arregin, adelantó que solicitarán formalmente el apartamiento de la fiscal a cargo del caso, Ana González de Pacce, ante la Procuración General de la provincia.

¿Por qué piden apartar a la fiscal?

El letrado fundamentó el pedido de apartamiento en tres puntos clave. Argumentó que la fiscal, durante una conferencia de prensa, "adelantó criterio" al señalar que el hecho se trató de una "pelea de pareja", lo que a su entender demuestra una pérdida de objetividad e imparcialidad.

"La fiscal claramente está a favor de la asesina, con lo cual no puede seguir a cargo de una investigación".

Juan Arregin, abogado de la familia

Además, la familia reclama que no se cumplió con la ley de víctimas al no convocarlos para explicarles su función en el proceso, y exigirán constituirse formalmente como querellantes para tener injerencia en la prueba.

El estremecedor relato de las hermanas: un historial de violencia oculto

En diálogo con el programa Mediodía Noticias de El Trece, Noelia, hermana de Julián, se quebró al recordar cómo la familia intentaba advertirle sobre la toxicidad de la relación con Cantero.

Las hermanas relataron que Julián solía aparecer con "arañazos, hematomas y golpes", los cuales él atribuía a peleas con terceros por vergüenza. "Mi mamá en un momento me dijo: 'Esta lo va a terminar matando'", confesó Noelia al borde del llanto, detallando que la víctima se negaba a defenderse por principios.

Control, celos y un patrón de abuso

Las declaraciones revelaron que la violencia no era solo física, sino también psicológica y patrimonial. Cantero manejaba el celular y la cuenta de Instagram de la víctima, publicando como si fuera él. En una ocasión, tras una discusión, la acusada habría dejado encerrado a Julián, le rompió el parabrisas de su camioneta con un ladrillo y se robó alhajas familiares y dinero.

La versión de la fiscalía sobre la madrugada fatídica

Por su parte, la fiscal González de Pacce sostuvo que la principal hipótesis es que hubo una discusión en el domicilio. La acusada confesó haberlo herido y la víctima sufrió una puñalada en el cuello/tórax que le provocó un paro cardiorrespiratorio.

El hermano de la imputada, quien trasladó a Julián al Hospital Perrando, declaró que recibió un llamado del joven a las 6:00 a.m. pidiendo ayuda, y escuchó a su hermana gritar: "Decile que me rompiste el celular". La familia de la víctima, sin embargo, insiste en que se trató de un ataque alevoso mientras Julián dormía y que no hubo pelea alguna.

El abogado Arregin también pidió preservar nuevas pruebas, no descartó más responsabilidades en el crimen y recomendó no cremar el cuerpo de la víctima por si se requieren nuevos estudios forenses en el marco de esta compleja causa judicial.