Un hallazgo que pone en jaque el juicio
El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona suma un nuevo capítulo de controversia. Este martes 19 de agosto de 2026, durante la declaración de uno de los peritos de la Junta Médica, se detectó que un estudio de laboratorio utilizado para evaluar la salud del Diez no le pertenecía a él, sino a su padre, Don Diego Maradona, fallecido en 2015.
El hallazgo fue realizado por el abogado Nicolás D'Albora, defensor de Nancy Forlini, la coordinadora de la prepaga Swiss Medical imputada en la causa. D'Albora notó que el nefrólogo Hernán Trimarchi se basaba en análisis de laboratorio de entre 2012 y 2015, muchos de los cuales correspondían a la época en que Diego estaba en Dubái, mientras que su padre había estado internado en un sanatorio de Swiss Medical en mayo de 2015.
El error: un número de afiliado distinto
Según informaron fuentes judiciales a Infobae, el documento cuestionado lleva el nombre de Diego Armando Maradona, pero presenta un número de afiliado diferente al que tenía el exfutbolista, y que coincidiría con el de su padre. Además, la fecha del estudio (junio de 2015) coincide con la internación de Don Diego, quien falleció pocos días después, mientras que Diego se encontraba en el exterior.
El abogado de Leopoldo Luque, Francisco Oneto, calificó el hecho como “escandaloso” y exigió nuevas pruebas: un oficio a Swiss Medical para verificar el número de socio de ambos pacientes y un informe de Migraciones para confirmar que Diego no estaba en Argentina en esa fecha. “Es escandaloso que un grupo de personas, autodenominados expertos, no hayan hecho algo tan elemental como verificar que los estudios sean de la persona que se decía que estaban estudiando”, sostuvo Oneto en declaraciones a TN.
¿Nulidad de la junta médica?
La Junta Médica es el informe pericial más importante para la Fiscalía, ya que concluyó que la muerte de Maradona se podía evitar si los imputados hubieran actuado correctamente. El error en los estudios podría invalidar ese dictamen. Fuentes de la causa aseguraron a El Destape que se evalúa la nulidad de toda la junta, ya que el dictamen se ve afectado, aunque algunas conclusiones podrían no depender de ese estudio puntual.
El abogado Diego Olmedo, defensor del psicólogo Carlos Díaz, coincidió en que el episodio “desautoriza a la Junta Médica” y la deja “gravemente herida”. Sin embargo, aclaró que no cree que el juicio se caiga, pero sí que “nadie va a poder utilizar en contra de los imputados la junta médica como un elemento revelador”.
Las defensas piden explicaciones
El abogado Mario Baudry, representante de Verónica Ojeda y Dieguito Fernando, intentó relativizar el impacto: “Por una foja no van a anular todo un procedimiento que se hizo”. No obstante, admitió que es un “escándalo” y que si se comprobara que alguien incorporó deliberadamente documentación incorrecta, podrían existir responsabilidades penales. “Después de seis años no creo que haya impericia, sino algo adrede”, sentenció.
La Fiscalía, representada por Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, sostiene que el error no influye en la teoría del caso porque son pocos los estudios confundidos y todos de laboratorio. Pero las defensas no descartan solicitar la nulidad del proceso.
Un juicio con antecedentes
Este es el segundo juicio por la muerte de Maradona. El primero fue anulado en 2025 cuando se descubrió que la exjueza Julieta Makintach filmaba un documental a escondidas durante las audiencias. Ahora, a cuatro meses del inicio del nuevo debate, el proceso vuelve a tambalear.
El tribunal de San Isidro deberá decidir si acepta las nuevas medidas de prueba solicitadas por la defensa de Luque. Este jueves declararán otros dos peritos de la junta médica, y se espera que puedan explicar cómo se produjo la confusión.
La causa investiga a siete trabajadores de la salud imputados por homicidio simple con dolo eventual: Leopoldo Luque (neurocirujano), Nancy Forlini (coordinadora de Swiss Medical), el psicólogo Carlos Díaz, la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almiron y la enfermera Dahiana Madrid.
El error en los estudios de la junta médica abre un interrogante sobre la rigurosidad con la que se manejaron las pruebas en un expediente que ya lleva más de seis años de trámite y que busca determinar qué pasó con Diego aquel 25 de noviembre de 2020.