El presidente Javier Milei volvió a la escena pública este lunes 17 de agosto de 2026, tras diez días de ausencia, para encabezar el acto central por el 176° aniversario del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, en el Monumento al Libertador de la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro. La ceremonia, que duró poco menos de media hora, tuvo un claro tono electoral y estuvo marcada por los gestos de acercamiento entre el oficialismo y el PRO.
Un discurso con guiños electorales y críticas al kirchnerismo
En su discurso, de unos diez minutos, Milei apeló a la figura del prócer para justificar su gestión y lanzó dardos contra la oposición. “Hay algunos que quieren volver al pasado en el que vivíamos”, dijo, en clara referencia al kirchnerismo. “Si bien la mayoría se empobreció con el modelo anterior, una mínima minoría se benefició enormemente”, agregó.
El Presidente también habló de “enemigos internos y externos” de la libertad. Según fuentes cercanas a Karina Milei, los “enemigos internos” son los “Kukas” (kirchneristas) y los “externos” los “Lula de la vida”. Otro vocero oficialista precisó que la visión de los “enemigos de la libertad” incluye a “periodistas, políticos kirchneristas y empresarios”.
Milei conectó el legado de San Martín con su gestión: “La gesta sanmartiniana es una fuente de inspiración para todo mi gobierno”, y subrayó que “los enemigos de la libertad existen y no descansan”. También defendió el rearme de las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas.
Autocrítica parcial y mención a la economía
En un giro inesperado, el mandatario reconoció las dificultades del plan económico: “Si la libertad no muestra sus frutos, que son el bienestar y la prosperidad económica, la ciudadanía se olvida de su valor”. Esta frase fue interpretada como una autocrítica parcial, mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, escuchaba desde muy cerca.
Abrazo con Jorge Macri y gestos hacia el PRO
Uno de los momentos más significativos fue el efusivo abrazo entre Milei y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en la alfombra roja previa al acto. Este gesto se da en el marco de las negociaciones entre La Libertad Avanza y el PRO, que comenzaron la semana pasada con la llamada telefónica de Karina Milei a Mauricio Macri y la reunión del jueves en Casa Rosada entre los delegados de ambos espacios.
El gabinete nacional estuvo presente en pleno, junto a ministros porteños. Se destacó la presencia de Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich, Sandra Pettovello, Pablo Quirno, Carlos Presti, Martín Menem y Diego Santilli, entre otros. Solo faltó el asesor presidencial Santiago Caputo.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, enemiga declarada de Milei, envió una corona floral al monumento, lo que generó ironías entre los funcionarios. Villarruel había criticado al Gobierno en un posteo previo por la falta de trabajo.
Contexto político: la negociación con el PRO y las elecciones 2027
El acto se produce en un momento clave del armado electoral. El oficialismo busca eliminar las PASO y el PRO negocia condiciones para un acuerdo. Según fuentes, la reunión del jueves fue un “buen primer paso” y se repetirá quincenalmente. Jorge Macri ya manifestó su intención de ir por la reelección en CABA, mientras que en el PRO hay expectativas de un acuerdo electoral que alcance a los distritos que gobiernan.
Mientras tanto, el peronismo se reordena: Kicillof, Massa y Máximo Kirchner se reunieron el martes pasado y preparan una nueva cumbre para el 19 de agosto. Las encuestas muestran un alto descontento social: según la UdeSA, el 61% desaprueba la gestión de Milei y el 57% cree que el país empeoró.
La agenda presidencial tras el acto
Milei retomará la actividad pública con una agenda cargada: el jueves participará del Council of the Americas, el 15 de septiembre presentará el Presupuesto 2027 y el martes se reunirá con la Iglesia para coordinar la visita del papa León XIV. Además, el Gobierno prepara el envío de ayuda humanitaria a Colombia, afectada por el terremoto.
El homenaje a San Martín, en definitiva, fue el escenario elegido por Milei para volver a la arena política con un mensaje de unidad libertaria y guiños a un aliado clave de cara a 2027.