El arresto de Fernando Cerimedo en Bolivia por tentativa de femicidio reabre un debate sobre cómo La Libertad Avanza incorporó operadores sin antecedentes verificados. El análisis de Sergio Suppo en Cadena 3 señala que la velocidad de crecimiento del espacio libertario dejó una 'debilidad: la ausencia de filtros'.

El caso Fernando Cerimedo no es solo un episodio policial en Bolivia: sus derivaciones ya rozan a la política argentina y llegan hasta las puertas de la Casa Rosada. Así lo plantea el columnista Sergio Suppo en un análisis publicado este jueves en Cadena 3, titulado 'Servicios y negocios sucios: el costo de empoderar desconocidos'.

Un imputado con pasado judicial

Cerimedo, exasesor de la campaña presidencial de Javier Milei, fue imputado en Bolivia por tentativa de femicidio tras el ataque a balazos contra la abogada Nadia Beller, quien lo señaló como presunto autor intelectual. Su defensa rechaza la acusación y asegura que no existen pruebas en su contra.

El artículo recuerda que Cerimedo fue condenado en 2016 a dos años y seis meses de prisión condicional por estafa y defraudación, luego de vender dos veces un mismo departamento en Mar del Plata. Ese antecedente era público y anterior a su desembarco en el círculo libertario, pero aún así llegó a presentarse como jefe de comunicación de la campaña de Milei, participó en la fiscalización electoral y trabajó con figuras como Jair Bolsonaro. Más tarde recaló en Bolivia como consultor del presidente Rodrigo Paz.

La conexión ANDIS que incomoda

Suppo destaca un vínculo todavía más incómodo para el Gobierno argentino: Natalia Basil, expareja de Cerimedo, ocupó durante 2024 un cargo directivo en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), durante la gestión de Diego Spagnuolo. Beller sostuvo desde el hospital que Basil habría participado en la filtración de los audios que dieron origen a la investigación por presuntas coimas y sobreprecios en el organismo.

'Por ahora, se trata de una acusación que no fue probada. Pero el solo señalamiento vuelve a conectar a Cerimedo con uno de los mayores escándalos enfrentados por el oficialismo', escribe Suppo.

Basil fue funcionaria de la ANDIS y renunció antes de que se conocieran los audios.

La tesis central

'La Libertad Avanza nació, creció y llegó al poder en un tiempo extraordinariamente breve. Para completar esa estructura incorporó personas procedentes de ámbitos muy diversos, muchas de ellas sin trayectoria política conocida. Aquella velocidad fue parte de su éxito, pero también generó una debilidad: la ausencia de filtros.'

¿Renovación o improvisación?

El columnista advierte que 'reemplazar la vieja casta por una red de operadores desconocidos, sin controles ni antecedentes revisados, no soluciona el problema. Solamente cambia los nombres'. Y concluye: 'La renovación política es necesaria. La improvisación, no. Abrir las puertas a personas sin trayectoria puede oxigenar un sistema cerrado, pero entregar poder sin controles también permite que oportunistas, aventureros y personajes oscuros se acerquen al Estado'.

El caso Cerimedo todavía tiene demasiadas preguntas sin respuesta. La Justicia deberá resolver las acusaciones penales. El Gobierno, en cambio, enfrenta desde ahora otra pregunta: ¿cuántas personas fueron empoderadas por su utilidad electoral sin que nadie se preocupara por saber quiénes eran realmente?

Fuente: Cadena 3