El Council of the Americas mostró el apoyo del empresariado al orden económico, pero en los pasillos del Alvear Palace crecieron las críticas por la falta de reactivación. La idea de un "mileísmo sin Milei" para blindar el rumbo post-2027 y la preocupación por la microeconomía marcan la agenda del poder.

Apoyo público y dudas privadas

El Council of the Americas, celebrado el 20 de agosto de 2026 en el Alvear Palace Hotel, volvió a ser la vidriera del respaldo del "Círculo Rojo" al rumbo económico del Gobierno. Sin embargo, la recepción al presidente Javier Milei fue fría: los aplausos fueron "desganados y breves". En los pasillos, empresarios y CEOs de las principales cámaras coincidieron en valorar el ordenamiento macroeconómico y la reducción del Estado, pero advirtieron sobre el "año de estancamiento" y la falta de resultados en la economía real.

El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y anfitrión, Mario Grinman, defendió el proceso: "¿La estamos pasando bien? Más o menos. Hay empresas que han cerrado, se han perdido puestos de trabajo, pero si ese es el precio que tenemos que pagar para que nuestros nietos vivan en un país normal y creíble, vale la pena".

Las alarmas del Círculo Rojo

Entre las principales preocupaciones que circularon en off se destacan:

  • Empleo y actividad: dirigentes de multinacionales reconocen el deterioro, con caídas de más del 20% en rubros como electro y automotriz.
  • Falta de crédito: el acceso al financiamiento sigue siendo un cuello de botella para pymes y familias.
  • Presión impositiva: se cuestiona el impacto de Ingresos Brutos y las tasas municipales.
  • Inserción internacional: crece el debate sobre la relación comercial con China y el aislamiento diplomático con Brasil.

Un dirigente del PRO sintetizó la posición de muchos: respaldo al ordenamiento, pero distancia creciente respecto de Milei. En esa línea, se cuestionó el "costo político" del caso Manuel Adorni: "¿Por qué lo bancaron 6 meses a Adorni y a Posse lo sacaron en un pestañear?", dijo un referente de la agroindustria.

La idea de un "mileísmo sin Milei"

Entre los más adeptos al oficialismo, empieza a tomar forma la especulación sobre un "mileísmo sin Milei": preservar el orden macroeconómico pero bajo un liderazgo político diferente que incluya a los sectores productivos tradicionales. Aunque no hay una candidatura concreta en la mira, las fuentes del sector privado hacen sus propias mediciones y no descartan la aparición de un nuevo outsider. Como ejemplo extremo del perfil que podría volverse competitivo, un economista mencionó a Pedro Rosemblat, conocido por su relación con la cantante Lali Espósito.

Datos que contrastan con el discurso

Mientras Milei defendió la gestión con cifras macro —inflación mayorista de 0,8% en julio y crecimiento acumulado de "más de diez puntos"—, los datos de la economía real muestran otra cara:

IndicadorDato
Inversión (junio, interanual)-6,2%
Ventas minoristas pyme (julio, interanual)-3,8%
Utilización de capacidad instalada (mayo)58,4%
Producción industrial (1er semestre)-2,2%

El ministro de Economía, Luis Caputo, ausente por un cuadro gripal, ratificó el rumbo en redes sociales: "Sabemos que algunos medios y algunos miembros de la oposición tratan de sembrar desconfianza para desacelerar o frenar este proceso, pero lo que en realidad están haciendo es subestimar a la gran mayoría de los argentinos".

Voces disidentes y reclamos

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, fue contundente: "El tema de la micro es lo que nos preocupa a todos. Hay muchas familias endeudadas, mucha gente está preocupada, pero Milei no escucha a nadie". En tanto, el exembajador Diego Guelar cuestionó el optimismo: "¿Por qué el riesgo país bajaría? Confidencialmente dicen que no hay confianza. Hay dos maneras de que pierda las elecciones un presidente: que se dispare el dólar y que se prenda fuego el conurbano".

Desde el sector financiero, un referente bancario sostuvo que los créditos en dólares podrían ayudar a reactivar la economía, aunque aclaró que los indicadores de mora reflejan el deterioro con rezago. La jornada coincidió con la marcha de la CGT al Ministerio de Economía por el endeudamiento familiar y con la protesta de pymes frente a la Casa Rosada.