28/07/2026 07:34 - Salud
Durante mucho tiempo, la fruta fue mal vista por quienes buscan controlar sus niveles de glucosa, pero la realidad es mucho más dulce y esperanzadora. Según informó el medio Infobae recogiendo datos de la revista Prevention, las uvas y las manzanas pueden convivir perfectamente en una dieta equilibrada, incluso para personas con diabetes o prediabetes.
Aunque ambas son opciones saludables, las dietistas registradas Juliana Vocca (de Prime Women Nutrition) y Amna Haq (de Inclusive Dietitian) coinciden en que la manzana tiene una ligera ventaja sobre la uva para mantener los niveles de azúcar estables.
La manzana mediana aporta unos 20 gramos de carbohidratos y 5 gramos de fibra. Su estructura nutricional, especialmente si se consume con piel, contiene pectina, una fibra soluble que retrasa la liberación de glucosa al torrente sanguíneo.
Además, aporta vitamina C, quercetina y antioxidantes que reducen la inflamación y cuidan el corazón, funcionando también como fibra prebiótica natural.
Las uvas contienen azúcares naturales como glucosa y fructosa. 17 uvas equivalen a una ración de 15 gramos de carbohidratos. Tienen un índice glucémico de 54 (bajo a moderado), lo que significa que elevan el azúcar más lentamente que los dulces refinados.
Las uvas rojas destacan por sus antocianinas, beneficiosas contra enfermedades relacionadas con la edad, mientras que las verdes tienen flavanoles que apoyan el sistema inmunitario.
La clave no está en eliminar ninguna fruta, sino en cómo y con qué la consumimos. Las expertas recomiendan combinar tanto la uva como la manzana con proteínas o grasas saludables. Por ejemplo:
Estas combinaciones fomentan la saciedad y modulan la velocidad de absorción de los azúcares, evitando los temidos picos. Como bien señalan las especialistas, la diferencia entre ambas frutas radica en el ritmo de digestión, no en clasificar a una como perjudicial.
Fuente original: Infobae Salud
Alfredo S. Quiroga