Un estudio publicado en el Emergency Medicine Journal reveló un alarmante aumento de lesiones en menores de 16 años por el uso de patinetas eléctricas. Con una edad promedio de 12 años y apenas un 2% usando casco, los expertos piden regulaciones urgentes y mayor concientización.

Alerta sanitaria en Inglaterra: El peligro de los e-scooters en menores

Un estudio revela un aumento sostenido en lesiones de niños y adolescentes, impulsando un llamado global por mayor seguridad y regulación.

Cifras alarmantes en hospitales pediátricos

Según una investigación publicada el 3 de agosto de 2026 en el Emergency Medicine Journal y difundida por The Guardian, se registraron 477 casos de menores de 16 años lesionados por patinetas eléctricas entre enero de 2019 y diciembre de 2024 en tres centros de trauma pediátrico de Inglaterra (Alder Hey en Liverpool, Sheffield y Royal Manchester).

La edad promedio de los involucrados es de apenas 12 años, con el caso más joven registrado a los 9 años. Además, casi el 65% de los lesionados son varones.

Lesiones y falta de protección

Las lesiones más comunes afectaron las extremidades (40.6% piernas, 36.2% brazos), seguidas por la cabeza (24.1%) y la cara (18.4%). Lo más preocupante es que apenas el 1.8% de los pacientes llevaban puesto un casco. Un 13.4% requirió internación y un 6.9% necesitó cirugía.

Contexto Legal en el Reino Unido

En el Reino Unido, las patinetas eléctricas privadas solo pueden usarse legalmente en terrenos privados. Sin embargo, más del 80% de los accidentes ocurrieron con e-scooters privados en espacios públicos. Las de alquiler son legales en vías para mayores de 16 años con licencia, y están limitadas a 15.5 mph.

Una tragedia que marcó a una familia

El informe cobra un rostro humano con la historia de Jacob Calland, un joven de 14 años que falleció en 2025 en Manchester mientras viajaba como pasajero en una patineta eléctrica privada que colisionó con un auto. En junio de 2026, un amigo de 15 años fue sentenciado por el incidente. La madre de Jacob, Carly Calland, lanzó la campaña Jacob's Journey para crear conciencia sobre los riesgos de estos vehículos.

Hacia un futuro más seguro

A pesar de las cifras, hay esperanza en la acción. Los investigadores y autoridades piden un cambio proactivo. Se insta a los legisladores a implementar limitadores de velocidad en dispositivos privados y a hacer obligatorio el uso de casco. También se enfatiza la responsabilidad de los vendedores de informar claramente sobre las leyes a los compradores.

Con educación vial, campañas de salud pública dirigidas a las áreas más vulnerables (donde se concentró el 74% de los casos) y una regulación adecuada, es posible revertir esta tendencia y proteger a las nuevas generaciones. Puedes consultar el estudio completo en la biblioteca del BMJ.