El cáncer de mama suele asociarse con la salud femenina, pero los hombres también pueden desarrollarlo. De hecho, representa menos del 1% de todos los casos de cáncer de mama a nivel mundial, y su incidencia aumenta con la edad: se diagnostica con mayor frecuencia en hombres mayores de 60 años, según información difundida por Mayo Clinic y Cleveland Clinic.
Un estudio publicado en 2025 estimó que los casos de cáncer de mama masculino aumentaron de 9.777 en 1990 a 38.827 en 2021, con una tasa de incidencia estandarizada por edad de 0,94 por cada 100.000 habitantes en ese último año.
¿Por qué los hombres pueden tener cáncer de mama?
De acuerdo con Mayo Clinic, todas las personas nacen con una pequeña cantidad de tejido mamario. Aunque el desarrollo del pecho en los varones no sigue el mismo patrón que en las mujeres, ese tejido puede sufrir alteraciones celulares que deriven en un cáncer.
La Cleveland Clinic señala que el carácter inusual de esta enfermedad contribuye a que algunos pacientes no identifiquen los síntomas de inmediato o atribuyan los primeros signos a otras causas. La oncóloga y hematóloga Halle Moore, de esa institución, explicó que esa idea puede demorar la consulta médica.
Síntomas y signos de alerta
El síntoma más común es la aparición de un bulto o un área de engrosamiento en el tejido mamario, que suele desarrollarse debajo del pezón o en la zona que lo rodea. Mayo Clinic menciona además:
- Bulto indoloro en el pecho.
- Cambios en la piel: hoyuelos, arrugas, descamación o variaciones de color.
- Alteraciones en el pezón: hundimiento, secreción o sangrado.
- Dolor en la zona (según Cleveland Clinic).
No todos los bultos implican cáncer; algunos pueden responder a cuadros benignos como la ginecomastia. Sin embargo, ambas instituciones recomiendan consultar ante cualquier cambio para determinar su origen.
Causas y tipos
No se sabe con exactitud qué desencadena el cáncer de mama masculino, pero el mecanismo es conocido: algunas células del tejido mamario desarrollan cambios en su ADN, comienzan a multiplicarse de forma descontrolada y sobreviven más tiempo del debido. Esa acumulación puede originar un tumor con capacidad de invadir tejidos sanos y, en etapas avanzadas, diseminarse a otras partes del cuerpo.
Los tipos más frecuentes son:
- Carcinoma ductal: comienza en los conductos mamarios conectados al pezón. Es el más común.
- Carcinoma lobulillar: se inicia en las glándulas productoras de leche. Es más raro en hombres porque tienen menos células lobulillares.
- Enfermedad de Paget del pezón y cáncer de mama inflamatorio: variantes menos habituales.
Factores de riesgo
Mayo Clinic identifica los siguientes factores de riesgo:
- Edad avanzada, sobre todo a partir de los 60 años.
- Antecedentes familiares de cáncer de mama.
- Mutaciones hereditarias en genes como BRCA1 y BRCA2.
- Síndrome de Klinefelter: trastorno genético en el que un varón nace con una copia extra del cromosoma X.
- Obesidad.
- Ciertas enfermedades hepáticas.
- Antecedentes de inflamación o cirugía testicular.
- Tratamientos hormonales con estrógeno, incluidos los usados en algunos casos de cáncer de próstata.
La Cleveland Clinic aporta un dato clave: un hombre puede desarrollar cáncer de mama incluso sin presentar factores de riesgo conocidos. Por eso, el control de los síntomas es central para la detección temprana.
Diagnóstico y tratamiento
La mamografía puede utilizarse en hombres, pero no forma parte de un esquema de detección masiva. Suele indicarse ante la presencia de síntomas y, según el caso, puede complementarse con una ecografía.
El tratamiento suele incluir cirugía para extirpar el tejido mamario afectado. Según las características del caso, también pueden indicarse radioterapia, quimioterapia u otras estrategias complementarias. El manejo se parece al aplicado en mujeres y depende del tipo de tumor, el estadio de la enfermedad, el estado general de salud y las preferencias del paciente.
Prevención y controles
Mayo Clinic indica que no hay una forma segura de evitar la enfermedad en la mayoría de los hombres. Quienes tienen antecedentes familiares o sospecha de alteraciones genéticas pueden consultar a su médico sobre pruebas genéticas o controles específicos. La vigilancia incluye notar cambios en el aspecto y la textura del pecho.
La doctora Halle Moore sostuvo que, por tratarse de una enfermedad asociada de forma cultural a las mujeres, muchos pacientes dudan en mencionar cambios en el pecho durante una consulta. Esa demora puede postergar el inicio del tratamiento, por lo que la concientización es fundamental.
Fuentes: Infobae, Mayo Clinic, Cleveland Clinic.